EVALUACIÓN HABLA Y LENGUAJE ADULTOS
Las alteraciones del lenguaje en adultos pueden afectar la capacidad para comprender, expresarse, nombrar objetos, leer, escribir o comunicarse con claridad. Son frecuentes tras un accidente cerebrovascular, trauma craneoencefálico, enfermedades neurodegenerativas u otras condiciones neurológicas. Con más de 8 años de experiencia en rehabilitación de adultos, realizo valoración y terapia integral para identificar dificultades en comprensión, expresión y comunicación funcional. Diseño estrategias terapéuticas individualizadas para recuperar habilidades comunicativas, favorecer la participación social y mejorar la autonomía.
Motricidad orofacial
La motricidad orofacial evalúa y rehabilita el funcionamiento de músculos de cara, boca y cuello que participan en respiración, masticación, deglución, habla y descanso. Puede beneficiar a adultos con apnea del sueño, disfagia, bruxismo, dolor orofacial, parálisis facial o procesos odontológicos y maxilofaciales. Con más de 8 años de experiencia, realizo valoración funcional integral y utilizo ejercicios terapéuticos, vendaje neuromuscular y movilización de tejidos blandos para mejorar equilibrio muscular, movilidad, confort y función, favoreciendo mayor bienestar y calidad de vida.
Terapia miofuncional
La terapia miofuncional es un tratamiento que mejora la fuerza, movilidad y coordinación de músculos de labios, lengua, mejillas, mandíbula y respiración. Puede ayudar en apnea obstructiva del sueño, disfagia, respiración oral, ronquido, bruxismo y acompañar procesos de ortodoncia, cirugía maxilofacial o rehabilitación neurológica.
Con más de 8 años de experiencia en adultos, realizo una evaluación integral de funciones orales, hábitos, postura y contexto para identificar alteraciones y diseñar ejercicios y estrategias que favorezcan una función oral más eficiente, equilibrada y funcional.
Disfagia orofaríngea o esofágica
La disfagia orofaríngea es la dificultad para mover segura alimentos, líquidos o saliva desde la boca hacia la garganta al tragar. Puede aparecer tras enfermedades neurológicas, cirugías, hospitalizaciones, envejecimiento o hábitos inadecuados como comer rápido, ingerir bocados grandes o mezclar consistencias, aumentando el riesgo de atoramiento o broncoaspiración. Algunas señales de alarma son tos o ahogo al comer, sensación alimento atorado, voz húmeda o infecciones respiratorias frecuentes. Realizo una evaluación integral de la deglución, respiración, masticación, postura, hábitos y contexto para identificar dificultades y establecer estrategias que permitan una alimentación segura.