Preguntas de pacientes (4)

  • Hola Buen día.. veo que mucho de los comentarios hablan acerca de no tomar ningún medicamento, y rec

    Hola Buen día.. veo que mucho de los comentarios hablan acerca de no tomar ningún medicamento, y recomiendan mucho terapia psicológica; el tema es que las crisis no siempre se presentan cuando están cerca los terapeutas, diciéndolo de otro modo, las crisis a veces dan en los momentos más vulnerables de cada quien.. por otra parte.. la vida sigue caminando y uno tiene actividades y responsabilidades.. nadie te espera a que te recuperes, afectando el empleo y la vida cotidiana.. no se cuanto tiempo dure esto ..

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dra. Mónica Castrillón

    Hola. Gracias por poner sobre la mesa una realidad tan honesta y dolorosa. Tienes toda la razón: las crisis de ansiedad o pánico no avisan, no se acomodan al horario del terapeuta y el mundo exterior —con el trabajo, las deudas y las responsabilidades— lamentablemente no se detiene a esperar que nos recuperemos. Sentir esa presión y la incertidumbre de no saber cuándo terminará esto es sumamente agotador.
    Es completamente comprensible que, ante la urgencia de seguir funcionando en el día a día, sientas que la terapia psicológica se queda corta en el momento exacto de la crisis. Por eso, es fundamental aclarar este panorama desde una perspectiva integral:
    El medicamento se convierte en un flotador: Existe una tendencia a romantizar el "no tomar nada", pero la realidad es que en la medicina y la psicología clínica el tratamiento farmacológico (enviado por Psiquiatría) es un recurso valioso y, muchas veces, estrictamente necesario. Cuando estás "ahogándote" en una crisis, el medicamento funciona como ese flotador que te permite sacar la cabeza del agua, regular tu sistema nervioso y conservar tu empleo y tu funcionalidad diaria. No está mal necesitarlo; al contrario, es un acto de autocuidado responsable.
    La terapia es aprender a nadar: El medicamento te mantiene a flote para que puedas ir a trabajar y cumplir con tus roles, pero no cura la causa de la crisis. Ahí es donde entra la terapia psicológica. En las sesiones no solo hablas de lo que te pasa; un buen proceso te entrena en herramientas de primera necesidad (técnicas de respiración concreta, manejo de pensamientos catastróficos y regulación física) para que sepas qué hacer tú solo/a en el momento exacto en que la crisis aparezca en la oficina o en la calle.
    El trabajo en equipo (Psicología + Psiquiatría): Para casos críticos o crónicos donde la vida cotidiana se está viendo afectada, el tratamiento "de oro" es el combinado. El psiquiatra ayuda a bajar la intensidad y frecuencia de las crisis con el medicamento, y el psicólogo te ayuda a entender por qué aparecieron y cómo desactivarlas a largo plazo, para que eventualmente puedas dejar el fármaco de forma segura.
    ¿Cuánto tiempo dura esto?
    Dura mucho menos cuando se aborda a tiempo y de manera integral. No tienes que elegir entre el medicamento o la terapia, ni tienes que sufrir esto en silencio mientras intentas que no se note en el trabajo. Se vale levantar la mano y buscar el apoyo de ambos profesionales para recuperar el control de tu vida de forma más rápida y segura. ¿Qué camino tomar?
    Si sientes que el estrés te está ganando el juego y te cuesta cumplir con tus responsabilidades, el mejor primer paso no es elegir el medicamento, sino ir a una valoración psicológica o psiquiátrica.
    Un profesional de la salud evaluará la severidad de tus síntomas. Si tu caso lo permite, se puede iniciar perfectamente con un enfoque combinado de terapia psicológica y herramientas naturales. Pero si tu bienestar y tu funcionalidad están en riesgo, aceptar el apoyo psiquiátrico temporal no es una derrota, es el camino más rápido y compasivo para recuperar el control de tu vida. También puedes optar por medicamentos naturales si así lo sientes mejor, tienen un efecto sutil y progresivo pero tienen un limite terapéutico, tu eres quien decide pero anímate a iniciar terapia y descubrirás tu respuesta.
    ¡Te envío un abrazo lleno de fuerza y compasión en este momento! con cariño, Psicóloga Mónica Castrillón.


  • En un tratamiento psicológico cuántas sesiones son necesarias para pasar a la fase de finalización.

    En un tratamiento psicológico cuántas sesiones son necesarias para pasar a la fase de finalización.
    Llevo 25 sesiones y no he llegado a la fase de finalización. ¿Quisiera saber más o menos si llevo muchas o pocas?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dra. Mónica Castrillón

    Hola. Es completamente normal y muy válido que te hagas esta pregunta al llegar a las 25 sesiones. Mirar el camino recorrido y querer saber hacia dónde vas es una señal de que estás comprometido/a con tu propio proceso.
    Para darte una respuesta directa: 25 sesiones no son ni muchas ni pocas por definición; todo depende del "para qué" estás asistiendo a terapia. En la psicología no existe un número estándar de sesiones para llegar a la fase de finalización (o cierre), ya que cada proceso es único.
    Para que puedas evaluar tu caso, la duración del tratamiento suele depender de tres factores principales:
    El motivo de consulta: Si el objetivo era resolver algo muy puntual (como el miedo a hablar en público o una decisión específica), los tratamientos suelen ser más breves. Pero si estás trabajando temas más profundos, crónicos o estructurales (como traumas de la infancia, duelos complejos, patrones de relación que llevas repitiendo años o tu autoestima), es perfectamente normal que el proceso requiera más sesiones para consolidar cambios reales y sostenibles.

    También depende del enfoque del terapeuta: Algunas corrientes de la psicología (como la Cognitivo-Conductual o las terapias breves) están más enfocadas en metas y síntomas específicos, lo que acorta los tiempos. Otras (como el Psicoanálisis, la terapia Humanista o la Sistémica) van a la raíz de la personalidad y la historia de vida, lo que naturalmente toma más tiempo.

    Debes tener en cuenta tu propio ritmo: El cerebro y las emociones tienen sus propios tiempos para procesar, desaprender y sanar. Forzar una "finalización" antes de tiempo puede dejar procesos abiertos.

    ¿Qué te sugiero hacer en este momento?
    Llevar 25 sesiones es un excelente momento para hacer una sesión de revisión. Te invito a que le plantees esto directamente a tu psicólogo/a en la próxima consulta. Puedes decirle: “Me gustaría que hoy revisáramos cómo voy, qué metas hemos alcanzado, cuáles faltan y cómo ves la ruta hacia la finalización”.
    Se que tu terapeuta recibirá esto con total apertura, te ayudará a ver tus avances (que a veces uno mismo no nota) y podrán redefinir juntos el mapa del camino para que no sientas esa incertidumbre y puedas tomar la decisión del rumbo terapéutico.
    ¡Te deseo mucho éxito en la continuación de tu proceso de bienestar, con cariño, Psicóloga Monica Castrillón


  • Visita

    ¿Cómo puedo convencer a mi mamá de que vaya al psicólogo? Siempre la veo muy estresada y muy angustiada por todo, y aunque ella dice que está bien y que está tranquila, yo siento que cada vez se va estresando más y más y últimamente se pelea mucho con todos en la casa, pero ella insiste que está bien. Me preocupa mucho

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dra. Mónica Castrillón

    Hola, gracias por compartir tu preocupación. Es completamente comprensible que te sientas angustiada; ver a una madre sufrir y notar cómo el estrés afecta la armonía del hogar es una carga emocional muy pesada.
    Lo que describes es una dinámica muy común: muchas veces, las mamás (y especialmente las mujeres de ciertas generaciones) asumen el rol de "sostén emocional" de la familia y les cuesta muchísimo aceptar su propia vulnerabilidad. Para ella, admitir que necesita ayuda puede sentirse como un fracaso o como "debilidad", y por eso prefiere insistir en que está bien, aunque su cuerpo y sus reacciones muestren lo contrario (el estrés acumulado suele manifestarse justamente como irritabilidad y discusiones).
    Como el objetivo no es "vencerla" en una discusión, sino convencerla desde el amor, aquí te sugiero algunas estrategias para abordar la situación:
    Cambia el enfoque (Habla desde ti, no desde ella): En lugar de decirle "Mamá, tú estás muy estresada y necesitas ayuda", intenta decirle cómo te afecta a ti verla así. Por ejemplo: "Mamá, me duele mucho verte con tanta carga, te amo y me preocupa tu bienestar. Me haría muy feliz y me daría mucha tranquilidad que aceptaras un espacio solo para ti".
    Quítale el "peso" a la palabra psicólogo: A veces la palabra terapia asusta. Puedes sugerirle el espacio no como un tratamiento para una enfermedad, sino como un "lugar de desahogo", un tiempo de spa mental, o un espacio para aprender a delegar cargas y vivir más tranquila.
    Ofrécele un puente intermedio: Si se resiste a ir a una consulta formal, puedes proponerle acompañarla a una primera cita "solo para probar" o sugerirle una videoconsulta (terapia online) para que se sienta en la comodidad y seguridad de su casa.
    Hazle saber que cuidar de ella también es cuidar de la familia: Recuérdale que para poder cuidar a los demás, primero necesita estar bien ella.
    Si a pesar de tus intentos ella sigue cerrada a la idea, recuerda que no puedes obligarla. En ese caso, el paso más saludable podría ser que tú recibas orientación psicológica para aprender a gestionar el impacto que el estrés de tu mamá tiene en ti y descubrir herramientas de comunicación asertiva para el entorno familiar.
    ¡Te envío un abrazo fuerte y mucha paciencia en este proceso!
    Con cariño, Psicóloga Mónica Castrillón


  • Cuál sería el tratamiento más adecuado para un adulto con síndrome de carencias afectivas y abuso en

    Cuál sería el tratamiento más adecuado para un adulto con síndrome de carencias afectivas y abuso en la infancia que ha afectado su estima,amor propio e integridad, produciendo ansiedad y depresión durante varias ocasiones en su ciclo vital.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Dra. Mónica Castrillón

    Hola. En primer lugar, quiero validar la enorme valentía que implica poner en palabras una historia de vida con este nivel de dolor. Lo que describes no es un simple malestar en la persona; es el impacto de experiencias tempranas dolorosas que moldearon su identidad y su sistema de alerta, lo que explica perfectamente por qué la ansiedad y la depresión han reaparecido de forma cíclica en su vida.
    Cuando el abuso y el abandono ocurren en la infancia, se fracturan las bases del amor propio y la seguridad. Por eso, el tratamiento más adecuado no es uno que busque "borrar el pasado", sino uno que le ayude a procesarlo para que deje de doler en el presente.
    Hoy en día, la ciencia y la psicología clínica demuestran que el enfoque más efectivo para estos casos es el Tratamiento Integrativo con Enfoque de Trauma, el cual combina varias herramientas:
    Terapia Psicológica Especializada en Trauma: Es fundamental que busques un profesional con experiencia en trauma del desarrollo. Modelos como el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), la Terapia de Sistemas de la Familia Interna (IFS) o la Terapia Cognitivo-Conductual Focalizada en el Trauma, son los más recomendados por la evidencia científica para ayudar al cerebro a "archivar" esos recuerdos de infancia en el pasado, quitándoles la carga dolorosa actual.
    Enfoques Basados en el Apego y Terapia Relacional: Dado que la herida se causó en un vínculo (padres o cuidadores), necesita sanarse en un vínculo seguro. La relación con el terapeuta será un "laboratorio" donde experimentará por primera vez la aceptación incondicional, lo que reconstruirá su autoestima e integridad paso a paso.
    Terapias de Tercera Generación (como ACT y Compasión): Trabajar la autocompasión es vital para callar esa voz crítica interna (tan común en sobrevivientes de abuso) y empezar a construir un amor propio sólido, basado en el autocuidado y no en la autoexigencia.
    Acompañamiento Psiquiátrico (Si es necesario): Dado que la ansiedad y la depresión han sido recurrentes en su ciclo vital, el apoyo temporal de un médico psiquiatra puede ayudar a regular la química cerebral (la ansiedad y el ánimo) para que tenga la energía y estabilidad necesarias para avanzar en su terapia psicológica.
    Un mensaje para la persona de la que hablas:
    El daño no fue tu culpa, pero tu sanación sí está en tus manos. Es un proceso que toma tiempo, que se avanza paso a paso, pero del cual es absolutamente posible recuperarse. Te mereces vivir una vida donde el pasado sea solo historia y no tu presente.
    ¡Te envío un abrazo lleno de fuerza y esperanza en tu camino de sanación! con cariño, Psicóloga mónica Castrillón


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