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Analiza no solo qué comes, sino por qué y cómo lo haces, abordando los factores emocionales, conductuales, sociales y culturales que moldean tu relación con la comida y tu propio cuerpo.
Saber seleccionar lo que comes es fundamental porque la comida es la "gasolina" química de tu cerebro y cuerpo. Desde la psiconutrición, el objetivo no es restringir, sino entender cómo los alimentos afectan tus hormonas, tu energía y tus emociones
Cuando aprendes a elegir correctamente, estabilizas tu azúcar en sangre, regulas el cortisol (la hormona del estrés), duermes mucho mejor y rompes por fin el círculo vicioso de las dietas restrictivas.
1. Sostener la energía todo el día (Evitar los "bajones")El problema de las dietas/ultraprocesados: Comer azúcares refinados o harinas blancas te da energía rápida, pero provoca un pico de insulina seguido de un "bajón" drástico que te deja cansado y con ansiedad de comer más dulce.
La solución: Combinar siempre carbohidratos complejos (avena, arroz integral, legumbres) con proteínas (huevo, pollo, tofu) y grasas saludables (aguacate, frutos secos). Esta combinación ralentiza la digestión, liberando glucosa de forma constante y dándote energía estable por horas.
2. Disminuir los niveles de cortisol (Controlar el estrés)El impacto del estrés: El cortisol alto de forma crónica sabotea tu metabolismo, aumenta el almacenamiento de grasa abdominal y te pide comida rápida. El café en ayunas o pasar muchas horas sin comer (por dietas estrictas) dispara el cortisol.
Alimentos aliados: Prioriza alimentos ricos en magnesio (espinacas, semillas, chocolate negro +70%), Omega-3 (salmón, nueces, chía) y vitamina C (cítricos, pimentón), que ayudan físicamente al cuerpo a modular la respuesta al estrés.
3. Dormir mucho mejor (El ciclo del sueño)La conexión química: Para dormir necesitas melatonina (la hormona del sueño), y tu cuerpo la fabrica a partir del triptófano, un aminoácido que obtienes de los alimentos. Si cenas muy pesado, muy tarde o restringes nutrientes por hacer dieta, interrumpes el descanso. La recomendación: Incluye en tus cenas alimentos con triptófano y magnesio, como el pavo, pollo, huevos, plátano o almendras. Evita las pantallas al comer y cena al menos 2 horas antes de acostarte.
4. Romper con las dietas restrictivas para siempre. La trampa de la prohibición: Las dietas tradicionales se basan en prohibir. Tu cerebro odia la prohibición; cuando le dices "no puedes comer esto", automáticamente lo desea más, lo que te lleva al atracón y a la culpa.La propuesta de la psiconutrición: Cambiar el enfoque hacia la Alimentación Intuitiva y el Mindful Eating (comer consciente). Aprendes a comer escuchando tu hambre real, disfrutando sin culpa, y entendiendo que ningún alimento está prohibido, sino que cada uno tiene un momento y una función en tu bienestar.
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26/05/2026