Preguntas de pacientes (10)

  • Hola es normal que un pensamiento que yo misma invente en mi mente regrese despues de meses y quiera

    Hola es normal que un pensamiento que yo misma invente en mi mente regrese despues de meses y quiera hacerme dudar de la realidad y me ocasiona mucho miedo

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Es completamente normal y es una experiencia humana muy frecuente. Aunque resulte aterrador, el hecho de que un pensamiento "regrese" y genere dudas no significa que estés perdiendo el contacto con la realidad, sino que tu mente está haciendo su trabajo: recordar y proteger.

    Desde una perspectiva conductual-contextual, podemos entenderlo de la siguiente manera:

    - Los pensamientos no son hechos: Nuestra mente es capaz de producir miles de pensamientos al día, muchos de ellos absurdos, inventados o catastróficos. El problema no es el pensamiento en sí, sino la importancia (o fusión) que le damos. Al percibirlo como una "amenaza", tu cerebro lo guarda en una carpeta de "prioridad", por eso vuelve meses después.

    - La trampa de la duda: El miedo que sientes no nace del pensamiento original, sino de la interpretación que haces de él ("¿y si es verdad?", "¿y si me estoy volviendo loca/o?"). Esa duda es una respuesta aprendida que busca seguridad, pero que irónicamente alimenta el miedo.

    - El efecto rebote: Intentar que el pensamiento no regrese o "luchar" contra él para recuperar la seguridad es, precisamente, lo que hace que el pensamiento se fortalezca y vuelva con más intensidad.

    ¿Qué puedes hacer?
    Más que intentar "borrar" el pensamiento, el objetivo es cambiar tu relación con él. Cuando aparezca, intenta reconocerlo sin juzgarlo: "Ahí está otra vez ese pensamiento que inventé hace meses". Al dejar de luchar por "resolver" la duda, el miedo empieza a perder su combustible.

    Nota importante: Si este miedo te impide realizar tus actividades diarias o te genera un malestar persistente, te sugiero iniciar un proceso de Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Es un enfoque muy eficaz para aprender a convivir con estos pensamientos sin que dirijan tu vida.


  • Hola, hace como dos años tengo pensamientos intrusivos contra mi esposo que me causan demasiada ansi

    Hola, hace como dos años tengo pensamientos intrusivos contra mi esposo que me causan demasiada ansiedad y tristeza, y con los años se han empeorado y cada mes son más fuertes. Trato de pelearlos, yo amo a mi esposo y tenemos un familia muy linda, pero estos pensamientos me hace sentir culpable, deprimida. pero entre más los trato de parar más fuerte son - están afectando mi vida persona y profesional — no tengo ánimos de hacer nada y me siento aún más ansiosa cuando mi esposo está a mi lado — pero you no quiero que le pase nada malo. Porque no puedo controlar o ignorar estos pensamientos tan horribles hacia un ser que amo! Ayuda porfavor!!

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Lamento mucho que estés pasando por este sufrimiento tan intenso. Lo que describes es una experiencia que, aunque se siente solitaria y aterradora, es muy conocida en la psicología clínica: se trata de pensamientos intrusivos de carácter ego-distónico. Esto significa que tu mente produce ideas que son exactamente lo contrario a tus valores y a lo que realmente sientes por tu esposo.

    Hay tres puntos clave que pueden ayudarte a entender por qué está pasando esto:
    - La trampa del control (El efecto rebote): Dices que 'entre más trato de pararlos, más fuertes son'. Esto es una ley de la mente humana: si te pido que no pienses en un oso blanco, lo primero que aparecerá es el oso. Al pelear contra el pensamiento, le das un mensaje a tu cerebro: 'esto es importante y peligroso'. Entonces, tu cerebro, para protegerte, te lo recuerda constantemente. La lucha es el combustible del pensamiento.
    - Pensar no es desear: Tu ansiedad nace de una confusión natural: creer que si lo piensas, es porque en el fondo lo deseas o porque va a ocurrir. En realidad, un pensamiento es solo un evento mental, como un ruido de fondo. El hecho de que te causen tanta tristeza y miedo es la prueba más clara de que no quieres que ocurran.
    - El amor como contexto: El miedo aparece precisamente porque amas a tu esposo y a tu familia. Tu mente, en un intento fallido de 'alertarte' sobre lo que más te importaría no perder, crea estos escenarios horribles.

    ¿Cuál es el camino de salida?
    El objetivo no es que los pensamientos desaparezcan (porque no podemos controlar lo que la mente propone), sino que dejen de asustarte. Cuando el pensamiento aparezca, en lugar de pelear, intenta decirte: 'Mi mente me está enviando un pensamiento horrible otra vez; es solo ruido mental intentando asustarme porque mi esposo me importa mucho'.

    Recomendación: Te sugiero buscar un proceso de Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o Exposición con Prevención de Respuesta (EPR). Estos enfoques son sumamente efectivos para este tipo de casos, ayudándote a recuperar tu vida y tu conexión con tu esposo, aprendiendo a dejar que los pensamientos pasen sin que tú tengas que detener tu vida por ellos.


  • Mi hijo de 7 años , ha comido pupu tres veces al descubrirlo me dice que el olor se le parece al cho

    Mi hijo de 7 años , ha comido pupu tres veces al descubrirlo me dice que el olor se le parece al chocolate y que no le parece desagradable el sabor, que debo hacer

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Antes que nada, imagino la angustia que debes sentir como padre o madre, por eso es importante que te tomes un momento para respirar. Sé que descubrir esta situación genera un profundo desconcierto y una gran incertidumbre sobre su estado de salud. Quiero que sepas que tu reacción es completamente normal y comprensible. Es la respuesta natural de una madre o padre que ama profundamente a su hijo y se preocupa por su bienestar. No estás sol@ en esto, y mi objetivo es que caminemos juntos para entender y ayudar a tu pequeño.

    Lo que tu hijo te dijo sobre el "olor a chocolate" es la pieza más valiosa que tenemos. Lejos de ser algo extraño, es una ventana directa a su mundo interior. Nos está diciendo que, desde su perspectiva de niño de 7 años, no está haciendo algo "malo" o para desafiarte, sino que está explorando una sensación que a su cerebro le parece curiosa e interesante.

    En psicología, entendemos que algunas conductas, especialmente en la infancia, no tienen una intención detrás más allá de la exploración sensorial. Es como si su sistema nervioso tuviera una pregunta sobre una textura, un olor o un sabor, y está intentando responderla de la única manera que se le ocurre. Nuestro trabajo no es regañarlo por su curiosidad, sino enseñarle formas seguras y aceptables de satisfacerla.

    Te propongo un plan de tres pasos iniciales, sencillos y concretos, que puedes empezar a implementar desde hoy mismo:

    1. Lo primero y más importante es que te asegures de que tu hijo esté completamente sano. A veces, conductas como esta (llamada "pica") pueden estar relacionadas con alguna deficiencia de vitaminas o minerales. Una revisión médica nos permitirá descartar cualquier causa física y nos dará la tranquilidad de que su cuerpo está bien. Simplemente explícale al doctor la situación con confianza; es algo que ellos conocen.

    2. Si su cerebro busca esa sensación, ¡dásela de una forma mucho más divertida y segura! La clave es adelantarse a su necesidad y ofrecerle otras experiencias que sean igualmente interesantes. Te propongo algunas ideas para que las hagan juntos:
    Lodo de chocolate comestible: Mezclen pudin de chocolate con galletas Oreo trituradas. Es una actividad fantástica para que explore con las manos una textura similar de forma segura.
    Plastilina con aroma: Consigue plastilina de color café y añádele unas gotas de esencia de cacao o chocolate.
    Reposteros en acción: Preparen juntos la masa de un brownie o unas galletas de chocolate. Amasar y mezclar con las manos es una experiencia sensorial muy rica y positiva. El objetivo es enviarle el mensaje: "Entiendo tu curiosidad por estas texturas y olores, y aquí tienes formas geniales y seguras de explorarlos".

    3. Tu calma es tu superpoder: Esta es quizás la parte más difícil, pero también la más poderosa. Si la situación vuelve a presentarse, tu calma es la herramienta más efectiva. Una reacción muy intensa (un grito, una expresión de asco, un largo sermón) puede, sin que nos demos cuenta, darle a la conducta una atención que la haga más interesante para él.

    El protocolo es:
    1. Respira.
    2. Intervén con una voz neutra y firme, pero tranquila. Di algo simple como: "Cariño, eso no es para comer. Ven, vamos a lavarnos".
    3. Límpialo de manera mecánica, sin darle más conversación o atención al episodio en ese momento.
    4. Una vez limpios, redirígelo a una de las actividades alternativas que ya te mencioné.

    Quiero que te quedes con esta idea: no has hecho nada mal. Estás siendo una madre o un padre maravilloso al buscar ayuda y ocuparte de esto. Esto no define a tu hijo ni a tu crianza. Es solo una conducta, una señal que nos está dando una pista sobre lo que necesita, y ahora ya tienes un plan para dárselo de la mejor manera.

    Más allá de esta conducta específica, este es un excelente momento para conocer a tu hijo en todas sus facetas. Una valoración psicológica completa te permite crear un "mapa" detallado de su mundo interior: cómo piensa, cómo siente, cómo procesa la información y cuáles son sus grandes fortalezas. Este proceso no es un examen para buscar "fallos", sino todo lo contrario: es una herramienta de descubrimiento. Te ayudará a identificar sus talentos únicos y a entender con precisión en qué áreas podría necesitar un poco más de apoyo para desplegar todo su potencial.

    A veces, una sensibilidad sensorial tan particular como la que tu hijo nos muestra puede ser una pista. Algunos niños tienen, por así decirlo, un "cableado cerebral" único, una forma diferente de experimentar el mundo. Esto puede hacer que perciban los olores, los sonidos o las texturas de una manera mucho más intensa o distinta a los demás. Parte de la valoración psicológica consiste en explorar si este rasgo sensorial forma parte de un patrón más amplio, lo que en psicología llamamos un perfil del neurodesarrollo.

    Quiero ser muy claro con esto: esto no es motivo de alarma. No es algo "malo" ni una enfermedad. Simplemente significa que tu hijo podría tener un "manual de instrucciones" diferente al de otros niños. Conocer ese manual es el regalo más grande que podemos darle, porque nos permite adaptar el entorno y nuestras estrategias a sus necesidades exactas, asegurándonos de que se sienta comprendido, seguro y capaz de prosperar.

    En resumen: continua con los tres primeros pasos prácticos mientras agendas una valoración más completa. Esta valoración te dará la claridad que necesitas para diseñar el mejor plan de acompañamiento a largo plazo, celebrando su individualidad y dándole justo el apoyo que necesita. Recuerda que estás haciendo un trabajo increíble. Estás siendo un padre o una madre atenta, valiente y proactiva. Espero sumarme a tu equipo por el bienestar de tu niño.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Agresividad

    Buenos días mi esposo tiene una hija de 10 años la cual vive conmigo el problema es que con nosotros es una persona pero el el colegio es alguien realmente diferente es agresiva, grosera, mentirosa por lo que me da entender que es de doble personalidad ya no sabemos que hacer? Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Entiendo perfectamente lo increíblemente desconcertante, doloroso y agotador que debe ser sentir que la hija de tu esposo es una persona en casa y otra completamente diferente en el colegio. La idea de una "doble personalidad" es una forma totalmente comprensible de describir esa confusión tan grande. Gracias por la confianza de compartir esta situación tan difícil.

    Quiero proponerte una perspectiva un poco diferente, que espero te traiga algo de calma y, sobre todo, un plan de acción. Lo que describen no se trata de dos personalidades, sino de una misma niña navegando dos mundos muy diferentes, y que claramente está sufriendo en uno de ellos.

    El comportamiento tranquilo que ven en casa muestra a la niña que se siente segura y en control. El comportamiento disruptivo en el colegio (la agresividad, las groserías, las mentiras) no es "la verdadera ella"; es una señal de alarma, un grito de ayuda que está indicando que algo en el entorno escolar la está sobrepasando.

    En lugar de preguntarte "¿quién es nuestra niña en realidad?", la pregunta que guiará a la solución es: "¿Qué está pasando en el colegio que le exige a nuestra niña sacar estas dolorosas herramientas de supervivencia?"

    Las conductas que les reportan son a menudo máscaras que ocultan un problema de fondo. Podrían estar ante varias situaciones:

    - ¿Está luchando en silencio? A veces, un problema de aprendizaje no detectado hace que un niño se sienta "tonto", y prefiere ser visto como "malo" para ocultar esa vergüenza.

    - ¿Está sufriendo socialmente? El acoso escolar o la dificultad para hacer amigos pueden generar una coraza de agresividad como forma de defensa.

    - ¿Se siente sobrepasada? Para algunos niños, el ruido, las exigencias de atención y el caos social de un colegio son abrumadores, y "explotan" como una forma de liberar esa tensión insoportable.

    - ¿Está estallando la presión? En ocasiones, si en casa hay normas muy estrictas, el colegio se convierte en el único lugar donde se puede liberar la frustración acumulada.

    Como ves, las posibilidades son muchas y no podemos adivinar. Por eso, para salir de la angustia de "no saber qué hacer", tienen que pasar de la incertidumbre a la acción en tres pasos:

    1. Paso: Crear una Alianza (Casa y Colegio). Lo primero es pedir una reunión con la profesora y el orientador/psicólogo del colegio. Es crucial que vayan con una actitud de equipo, diciendo: "Queremos entender qué le pasa a nuestra hija para ayudarla. No estamos aquí para buscar culpables, sino para colaborar". Pidan que les describan ejemplos concretos de las situaciones.

    2. Paso: Escuchar su Historia (Hablar con ella). Necesita un espacio para hablar sin sentirse juzgada. Busquen un momento tranquilo y en lugar de un interrogatorio, abran una conversación desde la curiosidad y el amor: "Cariño, nos han contado que en el colegio las cosas están siendo muy difíciles para ti. Queremos entenderlo. Cuéntanos, ¿cómo es un día tuyo en la escuela? ¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta?".

    3. Paso: Obtener el Mapa Completo (Evaluación Profesional). Para entender de verdad la raíz del problema (y descartar o confirmar un TDAH, una dificultad de aprendizaje, un estado de ansiedad, etc.), el paso más efectivo es realizar una valoración psicoeducativa y neuropsicológica completa. Este no es un paso drástico, al contrario, es la herramienta más precisa que tienen para dejar de adivinar y obtener un mapa claro de lo que su hija necesita.

    Quiero ser claro en esto, la hija de tu esposo no es "mala" ni tiene una doble personalidad. Es una niña que está usando las herramientas equivocadas para lidiar con un problema que no sabe cómo expresar. Nuestro trabajo como adultos es decodificar su mensaje y darle herramientas nuevas y más sanas.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Timidez

    Buenas. Puedes resolver un problema muy grave de timidez? Tengo 17 años

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Hola. Sí, un problema grave de timidez se puede superar. No es algo con lo que tengas que vivir para siempre. Piénsalo menos como un rasgo fijo de tu personalidad y más como un hábito mental y de comportamiento que, con las herramientas y el entrenamiento correctos, puedes cambiar.

    Lo que llamas timidez severa, en psicología a menudo lo llamamos ansiedad social. Funciona como un círculo vicioso que se alimenta a sí mismo. Se ve más o menos así:

    1. El Pensamiento Anticipatorio: Mucho antes de una situación social (ir a una fiesta, hablar en clase), tu mente empieza a crear escenarios catastróficos: "Voy a hacer el ridículo", "Nadie querrá hablar conmigo", "Todos me van a juzgar".
    2. La Respuesta de Ansiedad: Tu cuerpo reacciona a esos pensamientos como si fueran un peligro real. Sientes ansiedad, nerviosismo, quizás tu corazón se acelera, sudas o te sonrojas.
    3. La Conducta de Evitación o "Seguridad": Para escapar de esa sensación horrible, haces todo lo posible por evitar la situación (no vas a la fiesta) o, si no puedes evitarla, usas "conductas de seguridad" (te quedas callado, miras el móvil, no haces contacto visual).
    4. El Falso Alivio: En el momento, sientes un alivio inmenso. ¡Peligro evitado! Pero a largo plazo, ocurre lo peor: tu cerebro aprende que la única forma de estar seguro es evitando, y nunca tienes la oportunidad de descubrir que tus miedos eran exagerados. Cada vez que evitas, la timidez se hace más fuerte y tu mundo más pequeño.

    No necesitas cambiar tu personalidad, solo necesitas aprender a manejar la ansiedad y construir confianza. Aquí tienes tres estrategias basadas en lo que mejor funciona.

    1. Conviértete en un "Atleta Social" (Entrenamiento Gradual). La confianza social es como un músculo: se fortalece con el uso. No puedes empezar levantando 100 kg, tienes que empezar con poco peso. La idea es exponerte a situaciones sociales de forma deliberada, gradual y repetida, empezando por las que te dan menos miedo. Crea tu propia "escalera de desafíos". Aquí tienes un ejemplo:

    Peldaño 1: Salir a la calle y hacer contacto visual con 5 personas y sonreírles brevemente.
    Peldaño 2: Entrar a una tienda y preguntar la hora o una dirección a un empleado.
    Peldaño 3: Comprar algo y darle un cumplido sincero al cajero ("Qué bonita tu camiseta").
    Peldaño 4: En clase, hacer una pregunta sobre la materia.
    Peldaño 5: Iniciar una conversación de 1 minuto con un compañero con el que no hablas mucho ("¿Entendiste lo de la tarea de historia?").

    La clave es hacerlo aunque sientas miedo y quedarte en la situación hasta que la ansiedad empiece a bajar. Cada vez que completas un peldaño, le demuestras a tu cerebro que la catástrofe que imaginaba no ocurrió.

    2. Quítale el Poder a tus Pensamientos. Tu mente es una máquina de crear pensamientos, y a veces, se parece a una estación de radio que no puedes apagar ("Radio Catástrofe 24/7"). Te va a lanzar pensamientos negativos una y otra vez. La trampa es creer que todo lo que dice esa radio es verdad y que tienes que hacerle caso.

    La defusión cognitiva es el arte de no pelear con esa radio. No intentas romperla ni cambiar la canción a la fuerza (eso es agotador y no funciona). Simplemente, aprendes a escucharla de fondo, das un paso atrás y te das cuenta de que tú no eres la radio, eres la persona que la escucha. Los pensamientos son solo ruido, no son órdenes.

    Aquí tienes tres técnicas para empezar a practicarlo:
    Técnica A: "Estoy teniendo el pensamiento de que...". Cuando aparezca un pensamiento doloroso como "Soy un perdedor", en lugar de fusionarte con él, ponle una etiqueta. Di para ti mismo, lenta y deliberadamente: "Estoy teniendo el pensamiento de que soy un perdedor".

    Siente la diferencia. "Soy un perdedor" se siente como una verdad absoluta, una identidad. "Estoy teniendo el pensamiento de que..." lo convierte en lo que es: un evento mental pasajero. No es un hecho, es solo una frase que tu cerebro ha producido.

    Técnica B: La "Voz Ridícula". Toma el pensamiento que más poder tiene sobre ti. Por ejemplo: "Voy a hacer el ridículo y todos se van a reír de mí". Ahora, repite esa frase en tu mente una y otra vez, pero con la voz de un personaje de dibujos animados, como Mickey Mouse, Homero Simpson o un robot. O cántala con la melodía de "Cumpleaños Feliz". Es imposible tomarse en serio un pensamiento que suena así. Esta técnica no cambia el contenido del pensamiento, pero le arranca toda su autoridad y su carga emocional. Te demuestra que las palabras solo tienen el poder que tú les das.

    Técnica C: Agradece a tu Mente. Tu mente, en el fondo, solo intenta protegerte (aunque lo haga de una forma muy torpe y exagerada). Cuando te lanza un pensamiento de miedo, es su intento de mantenerte "a salvo" del peligro social. En lugar de luchar, prueba a responderle con amabilidad: "Gracias mente, te escucho. Sé que estás intentando protegerme del rechazo, pero ahora mismo, mi intención es hablar con esa persona. Así que gracias por el consejo, pero yo tomo el control".

    Con estas técnicas, el objetivo no es que los pensamientos negativos desaparezcan. Probablemente no lo harán. El objetivo es que dejen de ser el jefe. Que se conviertan en un ruido de fondo mientras tú, el verdadero tú, decides qué hacer con tus pies y con tu boca para construir la vida social que quieres.

    3. Cambia el Foco de la Cámara. Cuando sientes timidez, el foco de tu atención está 100% en ti mismo: en cómo te ves, en si estás rojo, en qué decir. Es agotador. El truco es dirigir el foco hacia afuera. En una conversación, concéntrate de verdad en escuchar lo que la otra persona dice. Presta atención a sus gestos, a su ropa, al entorno. Haz preguntas abiertas sobre la otra persona ("¿Y qué tal tu fin de semana?", "¿Qué opinas de...?"). Cuando te interesas genuinamente por el exterior, dejas de estar tan pendiente de tu interior.

    Estas estrategias son un excelente punto de partida. Pero dado que describes tu timidez como "muy grave", mi recomendación más honesta y directa es que busques el apoyo de un psicólogo. Ir a terapia no es una señal de debilidad, sino de valentía. Un terapeuta te ayudará a crear un plan personalizado, te acompañará en los desafíos más difíciles y te dará herramientas mucho más potentes para acelerar tu progreso. Puedes hablar con tus padres, con el orientador de tu colegio o buscar recursos de salud mental para jóvenes en tu ciudad.

    Tienes 17 años, una edad perfecta para hacer este cambio y abrirte a un futuro con muchísimas más posibilidades de conexión y disfrute. No eres tu timidez. Es un patrón que has aprendido y, como todo lo aprendido, puedes aprender a cambiarlo.

    Quedo a tu disposición.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Tengo un hijo de 15 años recién diagnosticado con síndrome de asperger. Le han hecho pruebas de inteligencia

    Tengo un hijo de 15 años recién diagnosticado con síndrome de asperger. Le han hecho pruebas de inteligencia y banfe, su CI es normal-alto en weschler pero el test Stroop dio resultado bajo. Quisiera saber si es por esto el bajo rendimiento académico pese a su capacidad y qué tratamiento requiere

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Recibir un diagnóstico como el de tu hijo es, a menudo, un torbellino de emociones. Por un lado, puede traer un enorme sentido de alivio, el de por fin tener un nombre y una explicación para las dificultades que has observado y vivido durante años. Por otro, abre una puerta a la incertidumbre y a preguntas como la que planteas, que son increíblemente pertinentes y demuestran el profundo compromiso que tienes con el bienestar de tu hijo.

    Hablas de una aparente contradicción que te genera angustia: tu hijo es muy inteligente, pero no le va bien en el colegio. Quiero decirte que lo que describes no solo no es una contradicción, sino que es la clave para entenderlo y ayudarlo. Los resultados de las pruebas que le han hecho nos dan un mapa exacto de lo que ocurre.

    Pensemos en el cerebro de tu hijo como un coche de alta gama:
    - El test de inteligencia (Wechsler) nos dice que tiene un motor Ferrari. Su capacidad para pensar, razonar y aprender (su CI) es potente y de alto rendimiento. Tienes un hijo brillante.
    - El test de Stroop (parte de la evaluación de Funciones Ejecutivas) evalúa, por así decirlo, la caja de cambios y el sistema de dirección. Estas funciones son las que nos permiten usar la potencia del motor de forma efectiva: arrancar, frenar a tiempo, cambiar de marcha, girar y mantenernos en nuestro carril.

    El resultado bajo en el Stroop indica que, aunque el motor es poderoso, la "caja de cambios" a veces se atasca. A tu hijo le cuesta un esfuerzo enorme frenar sus impulsos, filtrar las distracciones del entorno y cambiar de una tarea mental a otra.

    Por eso tiene bajo rendimiento académico. No es por falta de inteligencia, y definitivamente no es por pereza o desinterés. Es porque las tareas escolares (organizar un trabajo, estudiar para un examen, mantenerse atento en clase) dependen enormemente de esa "caja de cambios". Él se frustra porque sabe la respuesta, pero su cerebro batalla para organizarla y plasmarla en el papel.

    Ahora, la pregunta más importante: ¿Qué hacer?

    La buena noticia es que, con el mapa que te dan las pruebas, se puede trazar una ruta clara. Lo que tu hijo necesita no es un "tratamiento" para "arreglarlo", sino un plan de apoyo integral para construir su propia caja de herramientas y las adaptaciones en su entorno que le permitan desplegar todo el potencial de su motor.

    Como psicólogo clínico especializado en adolescencia y neurodesarrollo, puedo darles algunas pistas sobre el proceso estructurado que requiere tu hijo:

    1. Entender el "Manual de Instrucciones": La primera fase es para ustedes y para él. Profundizar en el diagnóstico, entendiendo sus fortalezas (que son muchas) y los desafíos específicos de su perfil.

    2. Entrenamiento en Funciones Ejecutivas: Enseñarle estrategias prácticas y concretas para ser el "piloto" de su propio cerebro: cómo planificar sus estudios, gestionar su tiempo, organizar sus materiales y fortalecer su autocontrol.

    3. Colaboración con el Colegio: Trabajar en equipo para solicitar las adaptaciones académicas a las que tiene derecho. Pequeños cambios en el entorno escolar pueden marcar una diferencia gigantesca en su rendimiento y bienestar.

    4. Manejo Emocional y Habilidades Sociales: Darle herramientas para manejar la frustración y la ansiedad que esta situación le genera, y para navegar el complejo mundo social de la adolescencia sintiéndose más seguro.

    Tu hijo tiene un futuro brillante por delante. Ahora, simplemente, con el apoyo que necesita, se debe construir el puente para que llegue a él.

    Quedo a tu entera disposición.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Hola Buenos días, quisiera saber como debe ser el manejo de un joven diagnosticado con este síndrome,

    Hola Buenos días, quisiera saber como debe ser el manejo de un joven diagnosticado con este síndrome, que acaba de cumplir su mayoría de edad y al parecer tiene mucha ansiedad con el tema?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Buenos días. Recibir un diagnóstico de Autismo o Asperger a los 18 años es un evento de gran impacto emocional. Es natural que aparezca una ansiedad intensa; no es solo por el futuro, sino por la necesidad de reinterpretar todo su pasado bajo esta nueva información.

    El manejo debería centrarse en los siguientes puntos:
    - Validación del impacto del diagnóstico: El joven está atravesando un proceso de duelo y reconfiguración de su identidad. Es vital validar que su ansiedad tiene sentido: ahora tiene un nombre para sus desafíos de siempre, pero también puede sentir temor a ser 'etiquetado' o limitado por ese nombre.
    - Desmitificación y Defusión: La ansiedad suele venir de pensamientos como 'soy defectuoso' o 'nunca podré ser independiente'. El trabajo clínico busca que él vea el diagnóstico como un mapa de su funcionamiento cerebral (sus fortalezas y sus necesidades de apoyo) y no como una sentencia de lo que puede o no puede hacer.
    - Análisis Funcional del Entorno: Más que intentar que él 'encaje' en un mundo neurotípico, identificamos qué ajustes en su contexto (estudio, hogar, socialización) pueden reducir su carga sensorial o cognitiva. El objetivo es que el entorno trabaje a su favor para que la ansiedad baje.
    - Enfoque en la Autodeterminación: A los 18 años, el manejo debe pasar de los padres al joven. La terapia debe ayudarle a identificar sus propios Valores: ¿Qué metas quiere alcanzar él, respetando su propio ritmo y su forma de procesar el mundo?

    Sugerencia: Es altamente recomendable buscar un proceso terapéutico con enfoque de neurodiversidad y Terapias de Tercera Generación (como ACT). Estas ayudan a gestionar la ansiedad no intentando eliminarla, sino aprendiendo a vivir con ella mientras se construye una vida con significado, reconociendo y valorando su propia identidad neurodivergente.


  • Mi hijo tiene 17 meses y a un no habla y cuando lo llamo no responde a su nombre eso pdria llevar a

    Mi hijo tiene 17 meses y a un no habla y cuando lo llamo no responde a su nombre eso pdria llevar a ser autismo?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Leo tu pregunta y entiendo perfectamente la inquietud que nace en tu corazón. Ver a tu hijo crecer y no saber si su ritmo de desarrollo es el esperado genera una angustia muy profunda. Antes que nada, quiero que sepas dos cosas: tu preocupación es válida y tu instinto de madre o padre, al notar estas señales, es la herramienta más valiosa que tienes en este momento. Estás haciendo exactamente lo correcto al buscar respuestas.

    Voy a responder a tu pregunta con total honestidad. Sí, tanto la demora en la aparición del lenguaje como la falta de respuesta al nombre son dos señales tempranas que nos invitan, como profesionales, a prestar especial atención y a explorar si el desarrollo de un niño encaja en un perfil del espectro autista.

    Sin embargo, y quiero enfatizar esto con toda claridad, estas señales por sí solas no son un diagnóstico. Pensemos en ellas como las luces que se encienden en el tablero de un coche: no nos dicen cuál es el problema exacto, pero sí nos avisan de que es momento de llevarlo al taller para una revisión completa. A veces, estas señales pueden estar indicando un problema de audición, un desafío específico en el desarrollo del lenguaje u otras posibilidades.

    Por eso, más que quedarnos atrapados en la ansiedad de la pregunta "¿qué es?", mi recomendación es que canalices esa energía en la pregunta más poderosa: "¿cómo puedes ayudarlo?".

    Para responder a esa pregunta, el primer paso es realizar una valoración integral del desarrollo infantil. Este no es un proceso intimidante; al contrario, es una oportunidad para crear un "mapa" detallado de las habilidades de tu hijo. Permite entender sus fortalezas, identificar con precisión dónde están los desafíos y, lo más importante, diseñar un plan de apoyo a su medida.

    También debo ser claro, antes de cualquier plan, tu bebé debe tener una valoración auditiva prioritaria, ya que es siempre el primer paso a descartar. Además, siempre debe estar acompañado por la perspectiva de un pediatra.

    Mientras coordinas el apoyo que tu hijo necesita, hay cosas maravillosas que puedes seguir haciendo y que son increíblemente poderosas para estimular su comunicación:
    - Juega en el suelo, cara a cara: Que pueda ver tus expresiones, tu boca al hablar y tus ojos.
    - Conviértete en su eco: Imita los sonidos y gestos que él haga. Esto le enseña el divertido "toma y dame" de la comunicación.
    - Haz que su nombre sea un sonido feliz: Llámalo en un tono alegre justo antes de hacerle cosquillas, darle un beso o cantarle su canción favorita. Así, asociará su nombre con algo maravilloso y querrá voltear a ver.

    Recuerda, estás exactamente donde tienes que estar. Has notado las señales a tiempo, y en el desarrollo infantil, la detección temprana es la intervención más poderosa que existe. No estás sol@ en esto.

    Quedo a tu entera disposición y espero puedas construir el camino de apoyo que tu hijo necesita.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Mi hijo tiene 10 años Tiene todos el 99% de los síntomas de asperger Debo llevarlo a una escuela

    Mi hijo tiene 10 años
    Tiene todos el 99% de los síntomas de asperger
    Debo llevarlo a una escuela común?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Leo tu pregunta y entiendo perfectamente el peso que hay detrás de ella. Elegir el entorno educativo para un hijo es una de las decisiones más importantes y que más angustia genera en cualquier padre, y más aún cuando sientes que tu hijo tiene una forma única y especial de ver el mundo. Quiero, antes que nada, reconocer tu increíble dedicación. El haber observado a tu hijo con tanto detalle y el buscar activamente lo mejor para él, habla del maravilloso padre/madre que eres.

    Preguntas si debes llevarlo a una escuela común. Es la pregunta correcta, pero para poder responderla, necesitamos cambiarla un poco. En lugar de preguntar "¿escuela común: sí o no?", la pregunta que te guiará a la mejor respuesta es: "¿Qué necesita mi hijo exactamente para aprender y ser feliz, y qué colegio, sea cual sea su nombre, puede ofrecerle esas necesidades?".

    El "Asperger" o Trastorno del Espectro Autista no es una condición única, es un universo. No hay dos niños iguales. Por eso, tomar una decisión sobre el colegio sin tener un mapa detallado de cómo funciona tu hijo es como intentar comprarle unos zapatos sin saber qué número calza. Podríamos acertar por casualidad, pero lo más probable es que no le queden cómodos.

    Mi propuesta es que, antes de visitar cualquier colegio, construyas el "manual de instrucciones" de tu hijo.

    Para ello, el paso fundamental es realizar una valoración neuropsicológica y del desarrollo completa. Este proceso no busca ponerle una etiqueta, sino todo lo contrario: busca descubrir su perfil único para poder tomar las mejores decisiones. Esta valoración te dará luz sobre aspectos cruciales:

    - Cuáles son sus superpoderes intelectuales y sus áreas de brillantez.
    - Cómo funciona el "panel de control" de su cerebro (sus funciones ejecutivas: planificación, organización, flexibilidad).
    - Su perfil sensorial: cómo le afectan los ruidos, las luces o la cantidad de gente en un salón.
    - Sus necesidades emocionales y sociales: qué herramientas necesita para manejar la frustración y para conectar con otros niños.

    Una vez que tengas este "manual" claro y detallado, la búsqueda del colegio cambia por completo. Ya no buscarán "un colegio para un niño con Asperger", sino que buscarán un colegio que cumpla con los requisitos específicos que tu hijo necesita para prosperar.

    Antes de todo, recuerda que no estás solo en esta decisión, existimos profesionales en el neurodesarrollo que estamos dispuestos a acompañarte en todo ese proceso. Por ello, te animo a cambiar la incertidumbre por información y la angustia por un plan de acción claro.

    Quedo a tu entera disposición.

    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


  • Tengo un hijo de 5 años con posible Síndrome de Asperger. ¿Se va a comunicar y va a tener una interacción

    Tengo un hijo de 5 años con posible Síndrome de Asperger. ¿Se va a comunicar y va a tener una interacción mayor más adelante?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

    Prof. David Flórez

    Esa es de las preguntas más importantes que escucho en consulta, esa que nace del amor más profundo y que contiene toda la esperanza de un futuro lleno de conexión para tu hijo. Cuando preguntas si él se comunicará y si tendrá una mayor interacción, estás preguntando si podrá compartir la persona maravillosa que es con el mundo, y si el mundo podrá conectar con él.

    Quiero darte una respuesta corta, directa y llena de certeza: Sí.

    Sí, tu hijo se comunicará más y mejor.
    Sí, tendrá una interacción social mayor y más significativa.

    El camino para lograrlo será su propio y único camino, y la ciencia hoy nos da un mapa claro y esperanzador para empezar a recorrerlo.

    El cerebro de tu hijo a esta edad es como arcilla fresca, increíblemente moldeable. La neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones, es máxima en esta etapa. Esto significa que la intervención temprana, el apoyo y las terapias que realice ahora tienen un poder inmenso para ayudarle a construir los puentes neuronales de la comunicación y la interacción social. No se está trabajando sobre algo rígido, sino sobre un potencial en plena ebullición.

    Ahora, ¿Qué significa "comunicarse" e "interactuar" para él? Debes saber que, en cualquier proceso de terapias, el objetivo no es intentar que tu hijo sea como los demás, sino darle las herramientas para que sea la mejor versión de sí mismo. Por ello, más allá de hablar o expresar pensamientos, realizar solicitudes, responder a preguntas o nombrar su mundo, el tratamiento debe concentrarse en que la comunicación, sea cual sea su canal, se convertirá en un puente para la conexión emocional.

    Frente a la interacción social, el éxito no se mide por la cantidad de amigos, sino por la calidad de los vínculos. Por ello debes darle las herramientas para que pueda formar amistades significativas, probablemente con niños que compartan sus mismas pasiones e intereses. La meta es que tenga una vida social que lo haga feliz y lo nutra, a su manera.

    La esperanza es el motor, pero el plan de acción es el camino. Para que todo este potencial florezca, estos son los pasos a seguir:

    - Tener un mapa claro (Diagnóstico formal): Lo primero es confirmar ese "posible" diagnóstico. Una evaluación completa te dará un perfil detallado de sus superpoderes y de las áreas exactas donde necesita apoyo.
    - Construir sus herramientas (Terapias especializadas): Un buen plan de intervención temprana es clave. Este suele incluir un equipo de profesionales que trabajan en: Terapia de Lenguaje y Comunicación Social: Para aprender el "baile" de la conversación. Terapia Ocupacional con enfoque Sensorial: Para ayudar a su cuerpo a sentirse regulado y tranquilo, lo cual es la base para poder interactuar. Terapia de Juego: Porque el juego es su lenguaje natural y la principal vía para aprender a conectar con otros. Tú eres la clave (Apoyo a padres): La terapia ocurre unas horas a la semana, pero tú estás con él todos los días. El plan debe incluirte, darte estrategias y confianza para convertir cada momento juntas en una oportunidad de crecimiento.

    El futuro que anhelas para tu hijo no es una cuestión de suerte, es el resultado de la acción temprana, el apoyo correcto y el amor incondicional que ya le estás dando. Él no necesita cambiar quién es, solo necesita las herramientas para poder mostrárselo al mundo.

    Quedo a tu entera disposición.
    Con todo mi apoyo,

    David Flórez, Psicólogo Clínico.


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