Preguntas de pacientes (5)
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Hola, doctor(a), necesito orientación y apoyo para procesar la separación de mi esposa tras 15 años
Hola, doctor(a), necesito orientación y apoyo para procesar la separación de mi esposa tras 15 años de matrimonio, y para aprender a manejar una dinámica familiar que se ha vuelto muy compleja y dañina, especialmente para nuestras dos hijas.Hace 6 meses nos separamos porque ella decidió iniciar una relación con otro hombre. Lo difícil de entender para mí es el perfil de su nueva pareja: es una persona económicamente inestable, no tiene trabajo fijo, no ha progresado en 10 años y tiene tres hijos con tres mujeres distintas. Me desconcierta mucho que ella haya cambiado la estabilidad de nuestro hogar por una situación así.Además, en estos 6 meses de separación hemos seguido teniendo relaciones íntimas. Ella constantemente me manda señales confusas: me dice que me extraña y que le gustaría regresar conmigo, pero al mismo tiempo no deja a su novio. Yo hablé con ella y le pedí que, por respeto a nuestra historia y a nuestras hijas, respetara el hogar y la cama donde fuimos esposos; sin embargo, no lo hizo y metió a este hombre ahí, sabiendo el dolor profundo que eso me causaba.Lo que me obligó a poner un límite definitivo es que descubrí que ella está usando el dinero de la manutención semanal que le doy para mis hijas para mantener económicamente a su nueva pareja. Esto me preocupa al extremo, no solo por el abuso del dinero de mis niñas, sino porque tengo un miedo constante de que ella quede embarazada de este hombre y que él la deje desamparada con otra responsabilidad. Vengo aquí porque quiero entender qué pasa por la cabeza de ella para actuar con tanta inmadurez y egoísmo, pero sobre todo, necesito herramientas para manejar la ansiedad y el miedo al futuro, mantener mis límites firmes sin flaquear y proteger la estabilidad emocional y económica de mis hijas ante el caos que su mamá está provocando.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Gracias por compartir una situación tan dolorosa y compleja. Después de 15 años de matrimonio, es completamente comprensible que estés atravesando una mezcla de tristeza, confusión, rabia, ansiedad y miedo frente a lo que está ocurriendo. No solamente estás procesando la separación de tu esposa; también estás intentando adaptarte a una nueva dinámica familiar mientras te preocupa el bienestar de tus hijas.
Hay algo importante que quisiera señalarte: es posible que estés buscando entender por qué ella tomó determinadas decisiones, por qué eligió a otra persona o por qué continúa enviándote señales contradictorias. Sin embargo, probablemente no exista una explicación que te permita sentir que todo tiene sentido. Las decisiones de otra persona no siempre responden a criterios que nosotros podamos comprender, y tratar constantemente de descifrarlas puede mantenerte emocionalmente vinculado a una situación que necesitas empezar a elaborar.
Que ella te diga que te extraña o que quisiera regresar tampoco necesariamente significa que esté preparada para reconstruir la relación. Por eso, más que centrarte en sus palabras, puede ser importante observar sus acciones y preguntarte qué necesitas tú para recuperar estabilidad emocional.
También considero importante revisar la dinámica que han mantenido durante estos seis meses. Continuar teniendo relaciones íntimas mientras existe una separación y, al mismo tiempo, recibir mensajes de “quiero volver” puede mantener abierta una herida que necesita espacio para sanar. Si tu intención es comenzar a cerrar este ciclo, establecer límites claros puede ser una parte fundamental del proceso.
Un límite no significa conseguir que la otra persona cambie. Significa decidir qué estás dispuesto a aceptar y qué vas a hacer tú cuando la otra persona tome decisiones diferentes.
Respecto a tus hijas, entiendo profundamente tu preocupación. Protegerlas no significa controlar todas las decisiones de su madre, sino ofrecerles dentro de tus posibilidades un entorno estable, predecible y emocionalmente seguro. Es especialmente importante evitar que ellas sean colocadas en medio de los conflictos de los adultos o que sientan que tienen que elegir entre sus padres.
En cuanto a tu preocupación por el dinero destinado a tus hijas, si tienes motivos concretos para pensar que está siendo utilizado de una manera diferente a la establecida, sería recomendable abordar esa situación por las vías legales correspondientes y buscar asesoría profesional, en lugar de intentar resolverla únicamente desde la confrontación o la ansiedad.
Y sobre ese miedo constante al futuro —qué pasará si ella queda embarazada, si esa relación termina, si él la abandona o si ella toma otras decisiones—, intenta recordar que esos escenarios todavía no han ocurrido y que no puedes controlar las decisiones de tu expareja. Lo que sí puedes trabajar es tu capacidad para responder ante lo que realmente ocurra.
En este momento, tu tarea no es entender cada decisión de ella ni anticiparte a cada posible escenario. Tu tarea es recuperar tu estabilidad, establecer límites saludables, cuidar tu bienestar emocional y ejercer tu rol de padre de la manera más estable posible.
Podemos trabajar juntos en estrategias concretas para manejar la ansiedad, disminuir los pensamientos repetitivos, establecer límites con tu expareja y aprender a diferenciar aquello que está bajo tu control de aquello que no lo está.
No tienes que resolver toda tu vida ahora. Estás atravesando un duelo importante, y sanar también implica aprender a construir una nueva etapa sin permitir que las decisiones de otra persona determinen constantemente tu bienestar.
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Hola. Tengo 19 años y desde hace unos meses empecé a tener una ansiedad muy intensa relacionada con
Hola. Tengo 19 años y desde hace unos meses empecé a tener una ansiedad muy intensa relacionada con la fragilidad del cuerpo humano y su anatomía, especialmente después de la muerte de mi perro y de atravesar situaciones de mucho estrés familiar.
Desde entonces tengo pensamientos repetitivos sobre mi cuerpo y una necesidad muy fuerte de comprobar o explorar diferentes partes (como presionar mis dedos, morderme los labios, revisar mis uñas, tocar huesos, músculos o la nariz, observar detalles de mi cuerpo, etc.). Cuando intento no hacerlo siento mucha ansiedad y la sensación de que debo hacerlo "una última vez" para poder quedarme tranquilo, pero el impulso vuelve.
Estas conductas me están quitando mucho tiempo, afectan mi concentración, mi memoria y me están impidiendo enfocarme en mis estudios, en trabajar y en comenzar a entrenar fútbol, que es mi principal objetivo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Gracias por compartir lo que estás viviendo. Lo primero que quiero decirte es que lo que describes puede ser muy angustiante, especialmente porque comenzó después de la pérdida de tu perro y de un periodo de mucho estrés familiar. Es comprensible que después de experiencias así tu mente pueda volverse más sensible a temas relacionados con la fragilidad, la pérdida y la posibilidad de que algo malo ocurra.
Hay algo particularmente importante en lo que cuentas: no parece ser solamente el pensamiento sobre tu cuerpo, sino el ciclo que se genera entre el pensamiento, la ansiedad y la necesidad de comprobar.
Por ejemplo: aparece una sensación o pensamiento sobre alguna parte de tu cuerpo → aumenta la ansiedad o la sensación de que necesitas asegurarte de algo → la tocas, la presionas, la observas o la compruebas → sientes alivio durante un momento → posteriormente aparece nuevamente la duda o la necesidad de comprobar.
El problema es que esa comprobación puede enseñarle a tu cerebro que “necesito hacer esto para sentirme tranquilo”, por lo que el impulso puede volver con más fuerza. Por eso muchas veces aparece la idea de “solo una última vez”. El alivio que produce la comprobación es real, pero suele ser temporal y termina manteniendo el ciclo.
Esto no significa que estés perdiendo el control ni que haya algo necesariamente malo con tu cuerpo. Tampoco significa que tengas un diagnóstico específico. Sin embargo, por la frecuencia de los pensamientos y porque ya están interfiriendo con tu concentración, tus estudios, el trabajo y algo tan importante para ti como comenzar a entrenar fútbol, sería recomendable realizar una evaluación psicológica profesional.
En terapia se puede trabajar precisamente en aprender a relacionarte de otra manera con estos pensamientos y sensaciones. Un enfoque cognitivo-conductual, y en particular estrategias utilizadas para trabajar pensamientos obsesivos y conductas de comprobación, puede ser muy útil. El objetivo no sería conseguir que nunca vuelvas a sentir ansiedad o que desaparezcan todos los pensamientos, sino aprender que puedes experimentar esa incomodidad sin tener que responder automáticamente al impulso de comprobar.
Mientras buscas apoyo, puedes empezar a observar el ciclo sin intentar pelearte con él. Cuando aparezca la necesidad de revisar o tocar alguna parte de tu cuerpo, puedes preguntarte:
“¿Estoy haciendo esto porque realmente necesito hacerlo o porque estoy buscando sentir certeza y tranquilidad?”
Si notas que es lo segundo, intenta retrasar la comprobación unos minutos en lugar de responder inmediatamente al impulso. No necesitas sentirte completamente tranquilo para continuar con lo que estabas haciendo. Puedes sentir cierta ansiedad y, aun así, volver a estudiar, trabajar o entrenar.
Y algo muy importante: tu objetivo no debería ser conseguir la certeza absoluta de que tu cuerpo está bien. El cerebro ansioso puede pedirte una comprobación más, y después otra, y después otra. Parte del proceso consiste en aprender que puedes tolerar cierta incertidumbre sin tener que comprobarla constantemente.
La pérdida de tu perro y el estrés que has vivido pueden haber sido factores importantes en el inicio de este proceso, pero no tienes que quedarte atrapado en él. Con el tratamiento adecuado, estos patrones pueden trabajarse y es posible recuperar el tiempo y la concentración que ahora mismo sientes que estás perdiendo.
Tu meta de volver a estudiar con tranquilidad, trabajar y comenzar fútbol sigue siendo posible. El objetivo no es esperar a que la ansiedad desaparezca para empezar a vivir; es aprender progresivamente a hacer espacio para la ansiedad sin permitir que ella dirija tus decisiones.
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Quiero iniciar terapia psicológica porque llevo varios años con tristeza, baja autoestima, estrés la
Quiero iniciar terapia psicológica porque llevo varios años con tristeza, baja autoestima, estrés laboral, sensación de estancamiento, procrastinación, problemas a nivel sexual (soy menopáusica) y pensamientos negativos sobre mí.
Además, quiero trabajar mi codependencia hacia mi hija, aprender a poner límites y recuperar la motivación para construir una vida más alineada con lo que realmente quiero.
Teniendo en cuenta que cada psicólogo se especializa en alguna área, ¿qué terapias específicas debo buscar para tratar mis dolencias?. Muchas gracias por su guía. <3RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartirlo con tanta claridad. Lo que describes abarca varias áreas importantes: estado de ánimo, autoestima, estrés, procrastinación, relaciones, límites, motivación y sexualidad. La buena noticia es que no necesariamente necesitas buscar una terapia diferente para cada una de ellas.
Un buen punto de partida sería buscar un/a psicólogo/a con experiencia en ansiedad y depresión, autoestima, regulación emocional, relaciones interpersonales y establecimiento de límites. En este caso, enfoques como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) pueden ser especialmente útiles, ya que permiten trabajar la relación entre pensamientos, emociones y conductas, además de desarrollar herramientas concretas para cambiar patrones que mantienen el malestar.
También sería importante que el profesional tenga experiencia trabajando con mujeres en la etapa de la menopausia y con dificultades relacionadas con la sexualidad, ya que los cambios hormonales pueden influir en el deseo, el estado de ánimo, el sueño y otros aspectos de la vida sexual. En este punto, además de la psicoterapia, puede ser recomendable una valoración médica con ginecología para revisar la parte física y hormonal.
Respecto a la relación con tu hija, más que etiquetarte como “codependiente”, sería interesante explorar qué necesidades emocionales satisface actualmente ese vínculo, qué temores aparecen cuando intentas poner límites y qué te impide construir espacios propios. El objetivo no sería alejarte de tu hija, sino conseguir una relación cercana y saludable en la que también haya espacio para ti.
Y algo importante: no tienes que esperar a sentirte completamente motivada para empezar a hacer cambios. Muchas veces la motivación aparece después de comenzar a actuar, aunque sean pequeños pasos.
Una primera sesión también puede servir precisamente para evaluar todo esto y definir contigo cuáles son las prioridades del proceso terapéutico.
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Porque me da pensamientos de nostalgia y el corazon acelerado cuando veo a mi esposa e hija y despue
Porque me da pensamientos de nostalgia y el corazon acelerado cuando veo a mi esposa e hija y despues me llego un pensamiento de culpa del pasado y luego todos los dias un pensamiento nuevo que me asustaba muchisimo y ahora estoy en un modo que no se ni como explicar ceo la gente y me comparo y angustio porque no se que me pasa, siento que perdi el control de todo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes puede ser muy angustiante, especialmente cuando empiezas a sentir que tu propia mente se vuelve impredecible. La nostalgia, la aceleración del corazón, la culpa y esos pensamientos que aparecen uno tras otro pueden hacer que entres en un estado de alerta constante, donde empiezas a observarte, comparar lo que sientes con lo que ‘deberías’ sentir y buscar una explicación para todo. Y cuanto más intentas entender o controlar cada pensamiento, más presente puede hacerse.
Tener un pensamiento que te asusta no significa que quieras hacerlo, que seas una mala persona ni que estés perdiendo el control. Un pensamiento es un evento mental, no una intención ni una acción.
Pero como dices que esto está ocurriendo todos los días, te genera mucha angustia y sientes que has perdido el control de tu vida, sí sería importante que no tengas que atravesarlo solo. Hablar con un profesional puede ayudarte a entender qué está pasando, trabajar la ansiedad y aprender a relacionarte de otra manera con esos pensamientos.
Y si en algún momento sientes que podrías hacerte daño, hacerle daño a alguien o que realmente no puedes mantenerte a salvo, busca ayuda inmediata en los servicios de emergencia o acude a urgencias.
No necesitas resolver qué te pasa en este momento. Primero podemos empezar por entender qué ocurre justo antes, durante y después de esos pensamientos.
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Hola, buenas noches. Quisiera hacer una pregunta porque he tenido crisis de ansiedad y he pensado mu
Hola, buenas noches. Quisiera hacer una pregunta porque he tenido crisis de ansiedad y he pensado mucho en esta situación.
Vivo solo con mi madre. Ella sufrió mucho maltrato por parte de mi padre, fue abandonada por mi padrastro y actualmente sufre de depresión. Convivir con ella es muy difícil porque siento que me culpa por muchas de las cosas que le han sucedido. He intentado hablar con ella y mejorar nuestra comunicación, pero suele cerrarse, siente que la juzgo o que estoy en su contra.
En muchas ocasiones me ha dicho que soy su enemiga, que quiero que se muera y que sería feliz si eso ocurriera. También me compara constantemente con mi padre y con otras personas que la han lastimado. Hay días en los que la convivencia se reduce a gritos y discusiones.
Trabajo en atención al cliente, por lo que a veces es muy agotador salir de un ambiente difícil en el trabajo y llegar a otro igual o peor en casa.
Mi novio me ha sugerido que me mude, ya sea sola o con él. Sin embargo, me siento culpable porque siento que estaría abandonando a mi madre y dejándola sola con su dolor. Al mismo tiempo, siento que esta situación me está consumiendo emocionalmente.
Le he propuesto varias veces asistir a terapia familiar, pero ella se niega. Entiendo que ha pasado por experiencias muy difíciles y que su depresión influye en nuestra convivencia, pero no sé cómo ayudarla sin descuidar mi propia salud mental.
¿Qué debería hacer?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir una situación tan difícil. Lo primero que quiero decirte es que puedes querer profundamente a tu madre, comprender todo lo que ha vivido y, al mismo tiempo, reconocer que la convivencia actual te está haciendo daño. Una cosa no invalida la otra.
Por lo que describes, has intentado comunicarte, has propuesto terapia familiar y has buscado maneras de mejorar la relación. Sin embargo, una relación no puede ser reparada por una sola persona. Si tu madre no está dispuesta a participar en ese proceso, hay un límite importante en cuanto a lo que tú puedes hacer por ella.
También es importante diferenciar entre acompañar y hacerte responsable. Puedes preocuparte por ella, escucharla, ayudarla a buscar atención profesional y mantener un vínculo afectivo, pero no puedes asumir la responsabilidad de sanar su depresión, resolver sus heridas del pasado o evitar que se sienta sola.
Que ella te diga que eres su enemiga, que quieres que muera o que estarías feliz si eso ocurriera puede ser profundamente doloroso. Aunque podamos entender que su historia y su estado emocional influyen en la manera en que se relaciona contigo, eso no significa que tengas que aceptar esos comentarios como parte normal de la convivencia.
Quizás una de las conversaciones más importantes que necesitas tener contigo misma es: “¿Estoy quedándome porque realmente quiero seguir viviendo con mi madre o porque siento que tengo que hacerlo para no sentirme culpable?”
Mudarte no necesariamente significa abandonarla. Puedes establecer una relación diferente con ella desde otro espacio: visitarla, llamarla, acompañarla en determinados momentos y seguir preocupándote por ella, pero sin estar expuesta diariamente a una dinámica que te está consumiendo.
Y si decides mudarte, es normal que aparezca culpa. Sentir culpa no significa necesariamente que estés haciendo algo malo. A veces la culpa aparece simplemente porque estamos haciendo algo diferente a lo que hemos hecho durante mucho tiempo.
Además, si estás teniendo crisis de ansiedad y sientes que esta situación está afectando significativamente tu bienestar, te recomendaría que busques tu propio espacio de terapia psicológica, incluso si tu madre no quiere participar. Allí puedes trabajar la culpa, los límites, la ansiedad y, sobre todo, aprender a distinguir qué responsabilidades son realmente tuyas y cuáles no.
Y hay algo más que no quisiera dejar pasar: si en algún momento tu madre expresa de manera directa que quiere morir, amenaza con hacerse daño o notas que existe un riesgo inmediato, no intentes manejar esa situación tú sola. Es importante buscar ayuda profesional o de emergencia en ese momento.
Finalmente, recuerda algo: cuidarte no es abandonar a tu madre. A veces poner distancia es precisamente lo que permite que una relación deje de estar basada en el conflicto y pueda construirse de una manera más saludable.
Preguntas populares
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Tengo una hija de 27 años, tiene diagnóstico de bipolaridad, consumo de sustancias y condicion de ca
Hola. Por lo que describe, tu hija requiere probablemente un abordaje integral…