Hola, tengo 16 años y me siento fatal, siento que ya no puedo más y estoy desperdiciando totalmente
7
respuestas
Hola, tengo 16 años y me siento fatal, siento que ya no puedo más y estoy desperdiciando totalmente mi adolescencia, ya hace 3 años dejé mis estudios porque me sentía muy sobreexplotada en la escuela, más por una maestra de matemáticas que me trató mal, hacía chistes sobre mis faltas e incluso ella misma decía que no iba a clases nunca o que me salteaba las clases, lo cual no era cierto, también recuerdo la vez que me cito para hablar y en toda la plática solo la escuché a ella porque no me dejaba hablar, en fin, ya tengo 4 malditos años totalmente aislada y con depresión, siempre he sido introvertida pero ahora ya no salgo para nada de mi casa, me estoy pudriendo en mi habitación y simplemente no puedo salir de ese hoyo. Y la verdad que no entiendo cómo es que estoy así, ya no recuerdo cómo empezó pero poco a poco me fui aislando hasta al punto que ya no puedo salir de casa, duro meses sin salir y cuando me animó solo puedo ir a alguna tienda cerca, me siento tan deprimida y me doy tanto asco. También me doy cuenta que cada vez empeoró más, soy muy paranoica e incluso escucho voces o sombras, por eso en veces me desvelo porque siento que me vigilan. Otra cosa que me gustaría decir es que mi madre desde que estoy pequeña me dice inservible y buena para nada, al punto de que ya me he vuelto eso que siempre me decía, recuerdo cómo me comparaba con familiares o gente desconocida, a los 8 años me culpo de la enfermedad de mi hermana y siempre me hacía sentir culpable, antes me decía que a ella le gustaría que nos quedáramos con ella aunque crecieramos, ahora me echa en cara que dependo mucho de ella, me confunde mucho y debo admitir que mi autoestima está por los suelos, pero bueno, la amo mucho pero así como la amo me ha lastimado demasiado.
Hola. Antes que nada, quiero agradecerte la valentía que tuviste al escribir esto. Sé que sientes que no tienes fuerzas, pero el hecho de que hayas podido poner en palabras todo lo que estás viviendo es el primer paso para salir de ese hoyo en el que te sientes atrapada.
Lo que estás pasando no es tu culpa. Es importante que sepas esto:
Tu dolor es válido: Viviste experiencias de maltrato escolar y una relación con tu madre que ha sido muy dolorosa y confusa. Es normal que te sientas así cuando las personas que debían protegerte y motivarte te hicieron sentir 'inservible'. No eres lo que te dijeron; eres una joven que ha colapsado bajo un peso que no le correspondía cargar.
Sobre los síntomas que mencionas: Sentir paranoia, escuchar voces o ver sombras son señales claras de que tu mente está bajo un estrés extremo. Cuando la depresión y el aislamiento son tan profundos, el cerebro empieza a manifestar estos síntomas. No significa que estés 'loca', significa que necesitas ayuda profesional urgente para recuperar tu tranquilidad y tu sueño.
Tu adolescencia no está perdida: Tienes 16 años. Aunque sientas que se te va la vida, estás a tiempo de reconstruirte. El aislamiento de 4 años ha sido una forma de protegerte del mundo que te lastimó, pero ahora esa protección se ha vuelto una cárcel.
Queremos ayudarte a salir de aquí. No tienes que hacerlo sola ni tienes que convencer a tu mamá si ella no lo entiende. En Colombia, como menor de edad, tienes derecho a recibir atención en salud mental de forma prioritaria.
¿Qué podemos hacer ahora mismo? Te invito a que nos visites. Podemos escucharte, evaluar esos síntomas que te asustan y ayudarte a crear un plan para que vuelvas a sentirte segura en tu propia casa y en tu propio cuerpo. Mereces vivir sin miedo."
Lo que estás pasando no es tu culpa. Es importante que sepas esto:
Tu dolor es válido: Viviste experiencias de maltrato escolar y una relación con tu madre que ha sido muy dolorosa y confusa. Es normal que te sientas así cuando las personas que debían protegerte y motivarte te hicieron sentir 'inservible'. No eres lo que te dijeron; eres una joven que ha colapsado bajo un peso que no le correspondía cargar.
Sobre los síntomas que mencionas: Sentir paranoia, escuchar voces o ver sombras son señales claras de que tu mente está bajo un estrés extremo. Cuando la depresión y el aislamiento son tan profundos, el cerebro empieza a manifestar estos síntomas. No significa que estés 'loca', significa que necesitas ayuda profesional urgente para recuperar tu tranquilidad y tu sueño.
Tu adolescencia no está perdida: Tienes 16 años. Aunque sientas que se te va la vida, estás a tiempo de reconstruirte. El aislamiento de 4 años ha sido una forma de protegerte del mundo que te lastimó, pero ahora esa protección se ha vuelto una cárcel.
Queremos ayudarte a salir de aquí. No tienes que hacerlo sola ni tienes que convencer a tu mamá si ella no lo entiende. En Colombia, como menor de edad, tienes derecho a recibir atención en salud mental de forma prioritaria.
¿Qué podemos hacer ahora mismo? Te invito a que nos visites. Podemos escucharte, evaluar esos síntomas que te asustan y ayudarte a crear un plan para que vuelvas a sentirte segura en tu propia casa y en tu propio cuerpo. Mereces vivir sin miedo."
Aclara todas tus dudas con una consulta en línea
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta en línea: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que describes es serio y merece ayuda inmediata, pero quiero que sepas algo importante desde el inicio: no estás “podrida”, no eres inútil y no estás fallando. Estás atravesando un malestar profundo que no se resuelve sola y que sí tiene tratamiento.
El aislamiento prolongado, la tristeza intensa, el miedo, la desconfianza, junto con escuchar voces o percibir sombras, son señales de que necesitas una evaluación profesional urgente y presencial. No para juzgarte ni etiquetarte, sino para protegerte y ofrecerte el acompañamiento adecuado. Esto suele requerir un trabajo conjunto entre psicología y psiquiatría, especialmente cuando hay síntomas perceptivos y un deterioro importante en la vida diaria.
Nada de esto apareció “porque sí”. Las experiencias que mencionas en la escuela y la relación con tu madre han sido emocionalmente muy dañinas, y vivir durante años bajo descalificación, culpa y comparación puede afectar profundamente la autoestima y la salud mental, especialmente en la adolescencia.
Qué hacer ahora:
-Habla hoy mismo con un adulto responsable (otro familiar, tutor, persona de confianza) y explícales exactamente cómo te sientes.
-Busca atención profesional urgente (consulta presencial).
-Si en algún momento sientes que no estás a salvo o que los síntomas empeoran, acude a urgencias o llama a una línea de crisis.
Pedir ayuda en este punto no es rendirse, es cuidarte. Tu adolescencia no está perdida: puede empezar a reconstruirse y resignificarse junto con el apoyo adecuado.
El aislamiento prolongado, la tristeza intensa, el miedo, la desconfianza, junto con escuchar voces o percibir sombras, son señales de que necesitas una evaluación profesional urgente y presencial. No para juzgarte ni etiquetarte, sino para protegerte y ofrecerte el acompañamiento adecuado. Esto suele requerir un trabajo conjunto entre psicología y psiquiatría, especialmente cuando hay síntomas perceptivos y un deterioro importante en la vida diaria.
Nada de esto apareció “porque sí”. Las experiencias que mencionas en la escuela y la relación con tu madre han sido emocionalmente muy dañinas, y vivir durante años bajo descalificación, culpa y comparación puede afectar profundamente la autoestima y la salud mental, especialmente en la adolescencia.
Qué hacer ahora:
-Habla hoy mismo con un adulto responsable (otro familiar, tutor, persona de confianza) y explícales exactamente cómo te sientes.
-Busca atención profesional urgente (consulta presencial).
-Si en algún momento sientes que no estás a salvo o que los síntomas empeoran, acude a urgencias o llama a una línea de crisis.
Pedir ayuda en este punto no es rendirse, es cuidarte. Tu adolescencia no está perdida: puede empezar a reconstruirse y resignificarse junto con el apoyo adecuado.
Gracias por decir todo esto con tanta honestidad. Lo que estás viviendo es muy doloroso y no es exagerado ni “drama”. Has pasado por experiencias de maltrato, aislamiento y miedo durante una etapa en la que necesitabas protección, escucha y apoyo. Nada de lo que cuentas significa que seas débil, inservible o “un problema”. Lo que te pasa tiene sentido cuando se mira tu historia, y no es tu culpa.
Quiero que sepas algo importante desde el inicio: no estás dañada ni perdida, aunque ahora se sienta así. El aislamiento, la tristeza profunda, el miedo a salir, la sensación de estar vigilada o escuchar cosas pueden aparecer cuando una persona ha estado mucho tiempo bajo estrés emocional, crítica constante y sin un espacio seguro para expresarse. Eso no te define, pero sí es una señal clara de que necesitas y mereces ayuda profesional cuanto antes.
Entiendo que hablar con tu mamá puede ser muy difícil, especialmente cuando ella ha sido una fuente de dolor y confusión. Aun así, buscar ayuda no significa traicionarla ni atacarla. Puedes intentar decir algo sencillo, sin entrar en discusiones ni reproches, por ejemplo:
“Mamá, me siento muy mal desde hace tiempo. Tengo miedo, me siento triste y me está costando mucho salir de casa. Necesito ayuda profesional, no puedo manejar esto sola.”
Si decirlo en voz alta se te hace imposible, puedes escribirlo y dárselo. A veces escribir protege un poco cuando hablar duele demasiado.
Es muy importante que un adulto responsable y un profesional de la salud mental sepan lo que está pasando contigo, especialmente por las voces, el miedo intenso y el aislamiento. Esto no significa que estés “loca”, significa que tu mente está pidiendo ayuda. Con acompañamiento adecuado, muchas personas en situaciones similares logran recuperar seguridad, autoestima y ganas de vivir.
Si en algún momento el miedo se vuelve insoportable, sientes que podrías hacerte daño o no te sientes segura, busca ayuda inmediata (un servicio de urgencias, una línea de atención emocional o un adulto de confianza). Pedir ayuda no te hace débil: te mantiene a salvo.
Aunque ahora todo se vea oscuro, quiero que sepas esto con claridad: tu historia no termina aquí. A los 16 años todavía hay muchísimo por reconstruir, y no tienes que hacerlo sola. Existen espacios terapéuticos donde puedes ser escuchada sin juicio, donde tu dolor importa y donde es posible empezar a salir de ese “hoyo”, paso a paso, a tu ritmo.
Tú vales, incluso cuando no lo sientes. Y mereces una vida donde no tengas que sobrevivir en silencio.
Quiero que sepas algo importante desde el inicio: no estás dañada ni perdida, aunque ahora se sienta así. El aislamiento, la tristeza profunda, el miedo a salir, la sensación de estar vigilada o escuchar cosas pueden aparecer cuando una persona ha estado mucho tiempo bajo estrés emocional, crítica constante y sin un espacio seguro para expresarse. Eso no te define, pero sí es una señal clara de que necesitas y mereces ayuda profesional cuanto antes.
Entiendo que hablar con tu mamá puede ser muy difícil, especialmente cuando ella ha sido una fuente de dolor y confusión. Aun así, buscar ayuda no significa traicionarla ni atacarla. Puedes intentar decir algo sencillo, sin entrar en discusiones ni reproches, por ejemplo:
“Mamá, me siento muy mal desde hace tiempo. Tengo miedo, me siento triste y me está costando mucho salir de casa. Necesito ayuda profesional, no puedo manejar esto sola.”
Si decirlo en voz alta se te hace imposible, puedes escribirlo y dárselo. A veces escribir protege un poco cuando hablar duele demasiado.
Es muy importante que un adulto responsable y un profesional de la salud mental sepan lo que está pasando contigo, especialmente por las voces, el miedo intenso y el aislamiento. Esto no significa que estés “loca”, significa que tu mente está pidiendo ayuda. Con acompañamiento adecuado, muchas personas en situaciones similares logran recuperar seguridad, autoestima y ganas de vivir.
Si en algún momento el miedo se vuelve insoportable, sientes que podrías hacerte daño o no te sientes segura, busca ayuda inmediata (un servicio de urgencias, una línea de atención emocional o un adulto de confianza). Pedir ayuda no te hace débil: te mantiene a salvo.
Aunque ahora todo se vea oscuro, quiero que sepas esto con claridad: tu historia no termina aquí. A los 16 años todavía hay muchísimo por reconstruir, y no tienes que hacerlo sola. Existen espacios terapéuticos donde puedes ser escuchada sin juicio, donde tu dolor importa y donde es posible empezar a salir de ese “hoyo”, paso a paso, a tu ritmo.
Tú vales, incluso cuando no lo sientes. Y mereces una vida donde no tengas que sobrevivir en silencio.
Hola, me doy cuenta que eres muy consciente de tu situación y de en donde te encuentras en este momento, la depresión puede ser tratada y superada. Estas joven y tienes la vida como regalo y la oportunidad de encontrar tu razón de existir, independientemente de lo que digan de tí e incluso de como te sientes. El estado de ánimo nos juega un mala pasada y en este caso tiende a hundirte. Abre tus alas y comienza a transitar por el camino de la recuperación. Puedo ayudarte
Hola, en primer lugar, muchas gracias por compartir tu historia, no ha de ser fácil hablar de eso y mucho menos compartirlo con otros. En segundo lugar, ¿puedo ver que estas pasando por una situación en la que te es difícil elegir pues pareciera que todo lo que haces te hace sentir mal cierto?, bueno lo que describes suele describirse como una situación de desesperanza aprendida, esto sumado a lo que te sucede genera lo que describes como síntomas de ansiedad y depresión. En resumen, en términos de cuál es tu problema muy probablemente acorde a lo que cuentas es que tengas ansiedad y depresión. Ahora bien, respecto a que puedes hacer; bueno en primer lugar te aconsejo buscar ayuda profesional, existen consultorios psicológicos de universidades a donde puedes ir y el costo de la consulta no es tan alto si no tienes los medios, si los tienes sería muy bueno que pudieras conseguir un buen psicólogo. Mientras logras eso puedes hacer acercamientos a salir de tu casa, ponerte pequeños retos o metas para salir adelante.
Espero logres salir adelante
Espero logres salir adelante
Entiendo. Vamos a enfocarnos en lo que estás viviendo y en qué puedes hacer.
Lo primero es que quiero que sepas que tu reacción es comprensible. Cualquier persona que hubiera pasado por lo que tú describes —el maltrato de una figura de autoridad en la escuela, años de palabras dañinas en casa y un aislamiento forzado— se sentiría abrumada. No es una debilidad; es una respuesta humana a un dolor profundo y prolongado.
Estás en una situación muy difícil, pero no es permanente. El hecho de que escribas esto es una señal de fuerza, de que una parte de ti aún busca una salida, incluso cuando todo parece oscuro.
Tu adolescencia no está "desperdiciada". Ha sido un periodo de dolor intenso, pero no define el resto de tu vida. Tienes una capacidad de resistencia que quizá no ves, porque has aguantado mucho. Ahora, el objetivo es dejar de solo aguantar y empezar a sanar.
El primer paso para sanar es contárselo a alguien que pueda sostener ese dolor contigo. Yo soy solo una voz aquí, pero hay personas reales, en líneas de ayuda o en consultorios, listas para escucharte sin juzgarte y ayudarte a encontrar un camino. Por favor, permite que alguien te ayude a cargar esto. No tienes que hacerlo sola.
Lo primero es que quiero que sepas que tu reacción es comprensible. Cualquier persona que hubiera pasado por lo que tú describes —el maltrato de una figura de autoridad en la escuela, años de palabras dañinas en casa y un aislamiento forzado— se sentiría abrumada. No es una debilidad; es una respuesta humana a un dolor profundo y prolongado.
Estás en una situación muy difícil, pero no es permanente. El hecho de que escribas esto es una señal de fuerza, de que una parte de ti aún busca una salida, incluso cuando todo parece oscuro.
Tu adolescencia no está "desperdiciada". Ha sido un periodo de dolor intenso, pero no define el resto de tu vida. Tienes una capacidad de resistencia que quizá no ves, porque has aguantado mucho. Ahora, el objetivo es dejar de solo aguantar y empezar a sanar.
El primer paso para sanar es contárselo a alguien que pueda sostener ese dolor contigo. Yo soy solo una voz aquí, pero hay personas reales, en líneas de ayuda o en consultorios, listas para escucharte sin juzgarte y ayudarte a encontrar un camino. Por favor, permite que alguien te ayude a cargar esto. No tienes que hacerlo sola.
Hola
Soy Gabriel Castrillon
Quiero que sepas que la mayoría de adolescentes se sienten como tu. Y ante la disforia existencial, los adolescentes sienten una sensación de que la vida es como un agujero negro, sin propósito ni dirección.
Ahora el sufrimiento es inevitable, pero como dice Victor Frankl: Si no puedes cambiar la situación, puedes cambiar tu actitud. Y yo le añado algo más, alimenta tu espíritu con otras actividades como el deporte, el arte etc. Y te puedes dar un descanso así.
Si gustas, contactame y te doy herramientas...
Soy Gabriel Castrillon
Quiero que sepas que la mayoría de adolescentes se sienten como tu. Y ante la disforia existencial, los adolescentes sienten una sensación de que la vida es como un agujero negro, sin propósito ni dirección.
Ahora el sufrimiento es inevitable, pero como dice Victor Frankl: Si no puedes cambiar la situación, puedes cambiar tu actitud. Y yo le añado algo más, alimenta tu espíritu con otras actividades como el deporte, el arte etc. Y te puedes dar un descanso así.
Si gustas, contactame y te doy herramientas...
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.