Hola, hace como dos años tengo pensamientos intrusivos contra mi esposo que me causan demasiada ansi

Hola, hace como dos años tengo pensamientos intrusivos contra mi esposo que me causan demasiada ansiedad y tristeza, y con los años se han empeorado y cada mes son más fuertes. Trato de pelearlos, yo amo a mi esposo y tenemos un familia muy linda, pero estos pensamientos me hace sentir culpable, deprimida. pero entre más los trato de parar más fuerte son - están afectando mi vida persona y profesional — no tengo ánimos de hacer nada y me siento aún más ansiosa cuando mi esposo está a mi lado — pero you no quiero que le pase nada malo. Porque no puedo controlar o ignorar estos pensamientos tan horribles hacia un ser que amo! Ayuda porfavor!!

48 respuestas


Gracias por confiar en contar algo tan angustiante. Quiero empezar diciéndote algo muy importante: tener pensamientos intrusivos no significa que quieras hacerlos realidad ni que seas una mala persona. Al contrario, el hecho de que te generen tanta ansiedad, culpa y tristeza es una señal clara de que van en contra de tus valores y de lo que sentís por tu esposo. Lo que describís encaja muy bien con lo que en psicología llamamos pensamientos intrusivos de tipo obsesivo. Son ideas o imágenes que aparecen de forma involuntaria, repetitiva y no deseada, especialmente dirigidas hacia personas que amamos. El gran problema es que, al intentar “pelear” con esos pensamientos, evitarlos o controlarlos, la mente los vuelve más fuertes. No es falta de voluntad; es el funcionamiento mismo de la ansiedad y del circuito obsesivo. Por eso sentís que: cuanto más los rechazás, más aparecen, te generan culpa (“¿cómo puedo pensar esto si lo amo?”), y terminan afectando tu estado de ánimo, tu energía y tu relación. Esto no significa que desees que a tu esposo le pase algo, ni que seas peligrosa. Significa que tu mente está atrapada en un ciclo de miedo: miedo a perderlo, a hacer daño, a ser mala persona. La ansiedad usa justo lo que más amás para asustarte. La buena noticia es que esto tiene tratamiento y muy buen pronóstico cuando se aborda correctamente. En terapia trabajamos en: entender por qué aparecen estos pensamientos, aprender a relacionarte con ellos sin luchar ni darles poder, reducir la ansiedad y la culpa asociadas, y recuperar la tranquilidad cuando estás con tu esposo. Este tipo de pensamientos no se curan ignorándolos ni reprimiéndolos, sino con acompañamiento psicológico especializado, donde puedas hablarlos sin miedo a ser juzgada. Guardarlos en silencio solo hace que crezcan. Te invito a que vengas a sesión conmigo. Podemos trabajar esto paso a paso, en un espacio seguro, para que vuelvas a sentirte en paz con vos misma y con tu familia. No tenés que seguir cargando sola con este sufrimiento. Si querés, podemos agendar una primera sesión y empezar.

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Debes ir a terapia , hay algo que no está integrado , con el tiempo nuestras heridas se covierten en estructura, a veces el inconciente esta tratando de llevar a la conciencia aquello que no está correctamente procesado...algo que no quieres admitir y lo dejaste en la sombra ... te puedo ayudar con terapia EMDR .


“Gracias por abrir este espacio y ponerle palabras a algo que duele tanto. Quiero partir diciendo algo fundamental: estos pensamientos no hablan de tus deseos ni de tu amor, hablan del nivel de ansiedad y del valor profundo que tiene este vínculo para ti. Desde una mirada fenomenológica, los pensamientos intrusivos no son una decisión ni una intención, son eventos mentales que aparecen cuando el sistema nervioso está en estado de alerta. Y ocurre algo paradòjico: cuanto más intentas controlarlos, expulsarlos o discutir con ellos, más se intensifican. No porque tú estés fallando, sino porque la mente ansiosa funciona así. Sistémicamente, podemos comprender que cuando hay un amor grande, un compromiso profundo y una familia significativa, el sistema intenta proteger… y a veces lo hace de formas muy dolorosas. La ansiedad se disfraza de pensamientos horribles no porque sean reales, sino porque así logra capturar tu atención. El hecho de que la ansiedad aumente cuando tu esposo está cerca no indica peligro, indica cuán importante es para ti. El cuerpo asocia cercanía con responsabilidad, miedo a perder, miedo a dañar lo que se ama. Eso agota, entristece y puede llevar a la culpa, pero no te define. Nada de esto significa que quieras que algo malo ocurra. Al contrario: tu sufrimiento es una señal de tus valores, de tu amor y de tu conciencia. Y también es una señal de que necesitas apoyo, no más lucha interna. Esto es algo que se puede trabajar. Hay caminos terapéuticos que ayudan a desactivar la pelea con los pensamientos, regular la ansiedad en el cuerpo y devolverle al vínculo su lugar seguro. No estás rota, no estás sola y esto tiene alivio.”


Gracias por expresarlo con tanta honestidad. Con acompañamiento psicológico es posible aprender a relacionarte diferente con estos pensamientos, reducir la ansiedad y recuperar tranquilidad. Esto tiene tratamiento y no estás sola.

Prof. Sara Higuera

Prof. Sara Higuera

Psicólogo

Floridablanca

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Gracias por confiar y poner en palabras algo tan angustiante. Lo primero y más importante: tener pensamientos intrusivos no significa que quieras hacerlos realidad ni que seas una mala persona. Justamente aparecen contra lo que más amas, y por eso generan tanta culpa, miedo y dolor. Estos pensamientos no son decisiones ni deseos, son experiencias mentales involuntarias que muchas personas viven, y pelear con ellos o tratar de eliminarlos suele hacer que se vuelvan más intensos, como tú misma lo has notado. No es falta de amor ni de control; es ansiedad actuando sobre tu mente. El malestar que estás sintiendo, la tristeza, la culpa, el agotamiento y cómo está afectando tu vida personal y profesional, es una señal clara de que necesitas y mereces acompañamiento psicológico. Buscar ayuda no significa que algo esté “mal” contigo, significa que estás cuidando tu salud mental y a tu familia. :)


Gracias por compartir con tanta sinceridad lo que estás viviendo. Entiendo lo doloroso y confuso que debe ser para ti tener pensamientos intrusivos hacia alguien que amas profundamente, y al mismo tiempo sentir ansiedad, tristeza y culpa por no poder controlarlos. Es muy valioso que reconozcas tanto tu amor por tu esposo y tu familia como el malestar que estos pensamientos te generan. Los pensamientos intrusivos son experiencias que muchas personas enfrentan, y suelen aparecer de manera involuntaria, sin que reflejen realmente lo que uno desea o siente. Al intentar “pelearlos” o bloquearlos, muchas veces se intensifican, lo que genera un círculo de ansiedad y culpa. Esto no significa que quieras hacer daño, sino que tu mente está atrapada en un patrón que se puede trabajar y transformar. La terapia psicológica puede ayudarte a: Comprender por qué aparecen estos pensamientos y cómo funcionan. Aprender estrategias para disminuir su intensidad y el impacto emocional que generan. Romper el ciclo de ansiedad–culpa–más pensamientos. Recuperar tu bienestar personal y tu tranquilidad en la relación. No estás sola en esto, y buscar ayuda es un paso muy importante y valiente. Si deseas un espacio seguro para hablar de lo que sientes y aprender herramientas para manejar estos pensamientos, estaré encantado de acompañarte. Puedes agendar una consulta psicológica conmigo cuando lo desees.


Hola, te agradezco que hayas expresado lo que sientes y piensas sobre lo que está pasando, y que busques ayuda, eso indica que te quieres y necesitas resolverlo. Los pensamientos intrusivos son pensamientos involuntarios que son intermitentes, hay muchos pensamientos repetitivos y automáticos que son desagradables (ejemplo: como querer hacer daño a alguien de la familia), pero son normales, pero al darle importancia, se crea un círculo vicioso que genera ansiedad y culpa. No siempre está relacionado con una enfermedad mental, hay que ahondar en este síntoma, y además profundizar sobre estas ideas. También hay que decir que los seres humanos no somos lo que pensamos, sino lo que hacemos. Es importante que busques ayuda profesional, estos síntomas tienen un pronóstico óptimo.


Hola!! Lo primero que quiero destacar es que hablas del amor que sientes por tu esposo y del valor que tiene tu familia para ti. El hecho de que estos pensamientos te generen tanta angustia no significa que quieras que algo malo ocurra, ni mucho menos que ames menos a tu pareja. Desde la psicología contextual, entendemos que el problema no son los pensamientos en sí, sino la lucha constante por eliminarlos, controlarlos o “pelear” con ellos. Como tú misma has notado, cuanto más intentas que desaparezcan, más fuerza parecen tomar. Nuestra mente produce pensamientos de forma automática, incluso pensamientos muy desagradables o contrarios a lo que valoramos. Cuando nos enganchamos a ellos, tomándolos como verdades absolutas, es esperable que aparezcan culpa, ansiedad, tristeza y que poco a poco se vaya reduciendo la energía para trabajar, disfrutar o conectar con los demás. Un primer paso que a veces se trabaja en terapia es aprender a tomar distancia de los pensamientos, por ejemplo, notándolos como pensamientos y no como hechos. Una frase sencilla puede ser: “mi mente me está diciendo que…”. Esto no busca que el pensamiento desaparezca, sino que deje de controlar tus decisiones y tus acciones. Dado el nivel de malestar que describes y el impacto que esto está teniendo en tu vida personal y profesional, sería muy recomendable iniciar un proceso terapéutico. En terapia puedes aprender habilidades para desengancharte de estos pensamientos, reducir el sufrimiento que generan y volver a actuar en coherencia con lo que es importante para ti: tu relación de pareja, tu familia y tus proyectos personales.


Lamento mucho el dolor y la angustia que estás experimentando; es claro que amas profundamente a tu esposo y a tu familia, y que estos pensamientos intrusivos te generan una gran culpa y sufrimiento. Es importante que sepas que lo que describes es un patrón común donde la lucha constante contra los pensamientos puede intensificarlos. Mientras coordinamos una cita, te comparto una estrategia rápida para disminuir su impacto inmediato: en lugar de tratar de detenerlos, intenta observarlos con cierta distancia, como si fueran hojas que flotan en un río, sin aferrarte a ellas ni juzgarte por su contenido. Reconocer "esto es solo un pensamiento, no un hecho" puede aliviar la carga emocional en el momento. Para trabajar esto de manera profunda y encontrar alivio duradero, te invito a agendar una cita conmigo. ¿Te vendría bien algún horario en particular esta semana?

Vanesa López

Vanesa López

Psicólogo

Medellín

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Lo que te ocurre tiene criterios típicos de un trastorno obsesivo compulsivo lo cual hoy en día tiene muy buen pronóstico con un adecuado tratamiento multidisciplinario y de preferencia con enfoque cognitivo conductual. Anímate a buscar ayuda profesional para que empieces a percibir alivio a tus síntomas!


Lo que describes encaja con pensamientos intrusivos: ideas no deseadas, angustiantes y contrarias a lo que realmente sientes y valoras. Estos pensamientos no te definen ni predicen acciones, pero se les debe prestar atención oportuna. Algo importante: pelear, intentar bloquear o ignorar los pensamientos suele hacer que aparezcan con más fuerza. Es un ciclo muy común en la ansiedad: cuanto más intentas controlarlos, más poder parecen tener. Por eso han ido intensificándose con el tiempo y afectando tu ánimo, tu energía y tu vida personal y laboral. Esto tiene tratamiento. En un proceso terapéutico adecuado se trabaja: -La ansiedad que mantiene los pensamientos. -La culpa y el miedo asociados. -La forma de relacionarte con tu mente sin luchar contra ella. Existen abordajes psicológicos muy efectivos para este tipo de síntomas, y en algunos casos puede ser útil una valoración psiquiátrica complementaria. Buscar ayuda no significa que estés fallando, sino que estás cuidando a tu familia y a ti. Si estos pensamientos te generan tanto malestar, es importante no atravesarlo sola. Con acompañamiento profesional puedes recuperar la calma, el vínculo con tu esposo y tu bienestar emocional.


Hola, la situación que describes es un trastorno ansioso basado en pensamientos intrusivos que en algun momento ya se tornó en una obsesion con la sensacion inminente de perdida de control que te hace sentir culpa, miedo y por supuesto lo que vas a hacer es tratar hasta de evitar a tu esposo para minimizar sentir el gran malestar. Los estudios confirman que estos pensamientos no predicen la conducta ni reflejan deseos reales, sino una reacción de miedo de las posibles acciones que finalmente no suceden pero estan en tu pensamiento. Requieres psicoterapia cognitivo conductual, conmigo puedes realizarla online. La realizo sola. o si quieres mejorar tambien en otras cosas más profundas de ti, puedes trabajar en un proceso de terapia cognitivo conductual con enfoque existencial o si buscas algo solo muy aplicado que mejore tu vida, con enfoque en Resolucion de problemas. Bueno espero haber sido de ayuda para tu propia comprensión. Saludos


Los pensamientos intrusivos son ideas no deseadas que generan ansiedad y culpa, pero no representan intención ni deseo real. Suelen intensificarse cuando se intenta controlarlos o eliminarlos. Con acompañamiento terapéutico es posible comprender este proceso, disminuir la ansiedad y recuperar el bienestar emocional y relacional. Si estos pensamientos están afectando tu vida personal o de pareja, te invito a agendar una consulta para abordar el proceso de manera integral y personalizada.


Buena tarde, es importante que hayas solicitado ayuda y aqui estoy para ayudarte. Lo que estás describiendo es una de las manifestaciones más dolorosas y angustiantes de la ansiedad, Tener estos pensamientos no significa que seas una mala persona, ni que quieras hacerle daño, ni que seas peligrosa. De hecho, es exactamente lo contrario. Es natural. Tu esposo se ha convertido en el "detonante" o trigger. Tu cerebro asocia su presencia con la aparición de los pensamientos que tanto te aterran. No es que no lo ames; es que tu sistema nervioso está en estado de "shock" y trata de protegerte de la ansiedad alejándote de lo que (erróneamente) cree que la causa. La depresión y la falta de ánimo que sientes vienen de la culpa. Pero recuerda: Tú no eliges tus pensamientos intrusivos, pero sí eliges tus acciones. El hecho de que estés sufriendo tanto prueba que tus valores son la bondad y el amor. Una persona que realmente quisiera hacer daño no sentiría ansiedad ni tristeza; sentiría placer. Tu sufrimiento es la prueba de tu inocencia, No estás sola. No estás loca. No eres peligrosa. Estás en un cuadro clínico muy tratable y muy conocido. Cuentas conmigo como profesional para ayudarte.


Hola. Se ve que han sido dos años muy difíciles para ti y es completamente normal que intentes luchar contra estos pensamientos indeseables. Sin embargo, como ya lo has comprobado, pelear contra ellos no siempre es efectivo; porque al final estás peleando contra ti. Mantenerte en esta lucha puede hacer que te sientas muy agotada y que te culpabilices por tener pensamientos "negativos" incontrolables. Existe una paradoja al intentar eliminar un pensamiento y es que, para no pensar en algo, necesitas pensar en lo que quieres ignorar. Entonces la mente va en círculos. Lo que yo te recomendaría en primer lugar es que no te juzgues por eso, ya que tú sabes que lo que sientes hacia tu esposo es muy diferente a ese pensamiento. Todos hemos pensado cosas que no deseamos, incluso de los seres que más amamos (como la muerte de algún familiar). En segundo lugar te recomiendo que asistas a psicoterapia para recibir acompañamiento en el proceso ya que, como tú mencionas, los pensamientos han afectado otras áreas de tu vida y es importante ajustar eso que se ha visto afectado. Si tienes alguna inquietud, no dudes en escribirme.


Hola muy buenas tardes, esto que comentas puede estar relacionado con un TOC, aunque no debo darte un diagnóstico sin antes hacer una evaluación, en cuanto al tema de los pensamientos hay técnicas de tercera generación que te pueden ayudar mucho a saberlos manejar, te doy un tip, el truco no es luchar con el pensamiento, es dejar que este pase sin que te defina, sin que tengas que hacerle caso, es un pensamiento, no una orden, en terapia te podría dar mayores técnicas para poderlos manejar.


Hola, gracias por compartir algo tan difícil. Lo que estás viviendo asusta mucho, y es comprensible que te sientas ansiosa, triste y culpable. Quiero decirte algo muy importante desde el inicio: tener estos pensamientos no significa que quieras hacer daño ni que seas una mala persona. A veces producimos pensamientos horribles sin que los elijamos, sobre todo acerca de las personas que más amamos. Son pensamientos, no intenciones. De hecho, que te generen tanta angustia muestra justamente que van en contra de lo que tú sientes y valoras. Algo que suele empeorar la situación es intentar luchar, controlar o eliminar los pensamientos. No es que lo estés haciendo mal; es que cuando tratamos de forzar a la mente a callarse, suele ocurrir lo contrario y los pensamientos aparecen con más fuerza, como tú misma lo has notado. Una idea que puede ayudarte es esta: un pensamiento no es un hecho ni una acción. Que algo pase por tu mente no significa que vaya a ocurrir ni que tú quieras que ocurra. En lugar de pelear con el pensamiento, puedes decirte suavemente: “Esto es solo un pensamiento, no una realidad” y permitir que esté ahí sin darle vueltas ni tratar de comprobar nada. Aunque sea incómodo, los pensamientos pierden fuerza cuando dejamos de luchar contra ellos. Lo que te está pasando tiene solución, y muchas personas pasan por experiencias muy similares. Dado que esto ya está afectando tu ánimo y tu tranquilidad con tu esposo, sería muy importante que busques apoyo psicológico. Si lo deseas, estaré en disposición de apoyarte en este proceso.


Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Entiendo que tener pensamientos intrusivos y luchar constantemente contra ellos puede ser muy angustiante, y que esto termine afectando tu ánimo, tu energía y tu vida personal y laboral. Ese esfuerzo continuo por intentar controlarlos o eliminarlos suele generar un gran desgaste emocional y, como has notado, muchas veces hace que los pensamientos se vuelvan más intensos. Es importante saber que luchar contra estos pensamientos no suele ser la forma más efectiva de afrontarlos. Existen herramientas psicológicas que ayudan a reducir de manera significativa los niveles de ansiedad y estrés que provocan, incluso en un tiempo relativamente corto. Estas herramientas deben adaptarse a cada persona, teniendo en cuenta su historia de vida, sus aprendizajes previos y una valoración adecuada, para que realmente te ayuden a recuperar bienestar y equilibrio. Buscar acompañamiento profesional puede darte el apoyo y las estrategias que necesitas para manejar esta situación de una forma más saludable y compasiva contigo misma.


Buen día. Gracias por escribir y buscar ayuda. De esto que mencionas, creo que es importante poderlo abordar a profundidad, ya que no hay alguna respuesta corta que pueda cambiar la situación, a pesar de tu buena intención. Uno de los objetivos que más trabajo con mis consultantes es cómo nos relacionamos con nuestros pensamientos, y cómo eso afecta nuestra calidad de vida. Si lo deseas, no dudes en escribirme y así poder ser de más ayuda. Saludos.


Entiendo que lo que vives es doloroso, pero se debe trabajar para ver de dónde nacen esos pensamientos o posibles distorsiones cognitivas. No eres una "mala persona"; de hecho, el miedo que sientes es la prueba de lo mucho que amas a tu esposo. Lo primero importante es entender que debes reducir tu culpa con algunas verdades psicológicas: Por ejemplo, tus pensamientos son tuyos; tú los ordenas, los direccionas; hay que aprender la manera de hacer ese direccionamiento. Además de esto, "Te asustan porque van contra tus valores": El contenido de estos pensamientos suele ser lo opuesto a lo que más valoras (en este caso, su familia y esposo). Por eso causan tanta ansiedad. Se debe identificar qué está pasando, porque pueden ser obsesiones donde la mente lanza "señales de peligro" erróneas hacia seres queridos, pulsiones, impulsos, fobias. Lo más importante es que busques ayuda para trabajar con empeño en qué hay detrás de todos esos pensamientos y que aprendas a gestionarlos y ser feliz al lado de tu pareja. Lo que necesites con gusto


Los pensamientos intrusivos que generan ansiedad, culpa y confusión— es algo que muchas personas experimentan en momentos de alta carga emocional o estrés. Que estos pensamientos te angustien tanto y que tú tengas claro que no quieres hacerle daño a tu esposo dice mucho sobre tus valores y tu amor por él. Los pensamientos intrusivos no hablan de tus intenciones reales ni de tu carácter. Es muy importante que no te quedes sola con esto. Cuando los pensamientos empiezan a afectar tu vida personal, tu relación y tu bienestar, es una señal de que necesitas apoyo profesional cercano. Un terapeuta o psicólogo puede ayudarte a entender por qué aparecen, cómo funcionan y cómo manejarlos sin pelear con ellos, porque intentar bloquearlos suele hacerlos más intensos. No estás fallando ni perdiendo el control. Estás enfrentando algo que genera muchísimo miedo, y aun así estás buscando ayuda. Eso ya es un paso enorme. Hablar de esto con un profesional de confianza puede darte alivio, herramientas y un espacio seguro para entender lo que está pasando.


o que estás viviendo es muy angustiante, pero es importante que sepas que los pensamientos intrusivos no son deseos ni intenciones, sino respuestas automáticas de un cerebro con ansiedad elevada; aparecen justamente contra las personas que más amas porque ahí está tu mayor miedo, y por eso te generan culpa y rechazo. El problema no es el pensamiento, sino la lucha constante por controlarlo, ya que al intentar bloquearlo el cerebro lo interpreta como una amenaza real y lo vuelve más intenso y frecuente. Esto tiene tratamiento: aprender a cambiar la forma en que te relacionas con esos pensamientos, regular tu sistema nervioso y recibir acompañamiento psicológico especializado puede reducir significativamente la ansiedad y devolverte la tranquilidad. El hecho de que sufras por ellos y busques ayuda confirma que eres una persona con valores y afecto, no alguien peligrosa ni mala. No estás sola y esto sí puede mejorar con el apoyo adecuado.


Lo que experimentas es una paradoja común. Tu mente ataca lo que más amas porque lo identifica como algo que no puedes perder. Esos pensamientos no son deseos reales, son alarmas de tu sistema de alerta que se quedó encendido. Es lógico que te sientas agotada, porque luchar contra tu propia cabeza es la pelea más desgastante que existe. El error ha sido intentar frenarlos. En el cerebro lo que se resiste se fortalece. No necesitas dejar de pensar, necesitas aprender a que esos pensamientos dejen de asustarte para que pierdan su fuerza. Este ciclo de ansiedad tiene solución y se puede desarmar con las herramientas correctas. Es el camino para que vuelvas a disfrutar de tu familia sin miedo.


Puedes practicar terapia de aceptación y compromiso ACT, empieza por ejercicios de defusión cognitiva. Si me necesitas no dudes en contactarme


Gracias por compartirlo. Lo que estás viviendo no significa que no ames a tu esposo ni que quieras hacerle daño; se trata de pensamientos intrusivos, comunes en los trastornos de ansiedad, que aparecen sin ser deseados y van en contra de tus valores. El hecho de que te generen tanta culpa, tristeza y angustia es justamente una señal de que no los quieres ni los eliges. Intentar controlarlos, luchar contra ellos o ignorarlos suele hacer que se intensifiquen, creando un círculo de ansiedad que termina afectando tu estado de ánimo, tu energía y tu vida personal y profesional. Esto no te hace peligrosa ni mala persona, y sí tiene tratamiento. Buscar apoyo psicológico especializado en ansiedad o pensamientos intrusivos es un paso muy importante, ya que con acompañamiento adecuado es posible aprender a relacionarte de otra manera con estos pensamientos y recuperar la calma y el bienestar. No estás sola y esto puede mejorar.


Lamento mucho que estés pasando por este sufrimiento tan intenso. Lo que describes es una experiencia que, aunque se siente solitaria y aterradora, es muy conocida en la psicología clínica: se trata de pensamientos intrusivos de carácter ego-distónico. Esto significa que tu mente produce ideas que son exactamente lo contrario a tus valores y a lo que realmente sientes por tu esposo. Hay tres puntos clave que pueden ayudarte a entender por qué está pasando esto: - La trampa del control (El efecto rebote): Dices que 'entre más trato de pararlos, más fuertes son'. Esto es una ley de la mente humana: si te pido que no pienses en un oso blanco, lo primero que aparecerá es el oso. Al pelear contra el pensamiento, le das un mensaje a tu cerebro: 'esto es importante y peligroso'. Entonces, tu cerebro, para protegerte, te lo recuerda constantemente. La lucha es el combustible del pensamiento. - Pensar no es desear: Tu ansiedad nace de una confusión natural: creer que si lo piensas, es porque en el fondo lo deseas o porque va a ocurrir. En realidad, un pensamiento es solo un evento mental, como un ruido de fondo. El hecho de que te causen tanta tristeza y miedo es la prueba más clara de que no quieres que ocurran. - El amor como contexto: El miedo aparece precisamente porque amas a tu esposo y a tu familia. Tu mente, en un intento fallido de 'alertarte' sobre lo que más te importaría no perder, crea estos escenarios horribles. ¿Cuál es el camino de salida? El objetivo no es que los pensamientos desaparezcan (porque no podemos controlar lo que la mente propone), sino que dejen de asustarte. Cuando el pensamiento aparezca, en lugar de pelear, intenta decirte: 'Mi mente me está enviando un pensamiento horrible otra vez; es solo ruido mental intentando asustarme porque mi esposo me importa mucho'. Recomendación: Te sugiero buscar un proceso de Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o Exposición con Prevención de Respuesta (EPR). Estos enfoques son sumamente efectivos para este tipo de casos, ayudándote a recuperar tu vida y tu conexión con tu esposo, aprendiendo a dejar que los pensamientos pasen sin que tú tengas que detener tu vida por ellos.


Hola. Lo que estás viviendo es mucho más común de lo que crees, aunque casi no se hable del tema. El hecho de que esos pensamientos te generen culpa, ansiedad y tristeza ya permite ver que no están alineados con lo que quieres ni con lo que sientes por tu esposo realmente ya que si realmente quisieras que algo malo pasara, no estarías percibiendo ese nivel de sufrimiento. Lo que suele pasar es que cuando aparece un pensamiento intrusivo y lo interpretas como peligroso o como señal de que eso “significa algo”, el miedo y la ansiedad aumentan, por lo que lo más común es que intentes pelear con ese pensamiento, o bloquearlo, o sobre analizarlo, para asegurarte de que no sea real… y lo que pasa es que todo ese esfuerzo es justamente lo que lo mantiene activo. No porque tú quieras, sino porque el cerebro aprende que ese pensamiento es “importante” y lo repite hasta "resolverlo". En ese sentido, no es que no puedas controlarlo porque seas mala persona, es que los pensamientos no funcionan por fuerza de voluntad y entre más intentas expulsarlo, más se activa. Algo clave en tu caso es empezar a cambiar la relación con el pensamiento, en lugar de preguntarte “¿por qué pienso esto?” o “¿qué significa?”, poder empezar a verlo como lo que es, tan solo actividad mental no deseada. No intención. No deseo. No realidad. Y finalmente algo importante en tu caso es que si ya está afectando tu ánimo, tu relación y tu vida profesional, sería muy recomendable que busques apoyo terapéutico para que te mantengas sólida en la realidad de que no estás sola, no estás loca, y esas situaciones o pensamientos no definen lo que sientes por tu esposo.


Al leerte puedo tener un sentimiento de agobio imaginándome lo que sería tener esos pensamientos intrusivos. Por supuesto, la primer reacción que suele haber ante una sensación agobainte es la de intentar suprimir los pensamientos sin tener éxito, incluso con un gran coste de energía. Por eso mismo, la intención de elimiar o suspender el pensamiento, no considero sea la más efectiva. Por otro lado, está la opción de explorar con detenimiento esos contenidos mentales y entender el sentido de que estén allí: Por ejemplo ¿Acaso no podría haber alguna razón para estar molesta? Molesta con alguién o con algo de la vida, ¿podría haber alguna reminiscencia de la que nos cueste pensar? A veces los pensamientos intrusivos son mensajeros de ciertas cuestiones olvidadas a las que merece la pena prestar atención. Espero sea de mucha ayuda. ¡Un gan saludo!


Buen día y recibe un cordial saludo. No me imagino como te debes sentir y lamento que esté pasando de esta manera. Lo que describes puede deberse a muchas cosas que requieren un mejor abordaje, si gustas puedes apartar una cita y con todo gusto puedo apoyarte.


Gracias por confiarme esto Lo que estás viviendo es muy pesado, y se nota cuánto te duele y cuánto te importa tu familia. Vivir con estos pensamientos, con ansiedad y culpa, desgasta muchísimo, sobre todo cuando llevas tanto tiempo luchando sola. Que hoy se sientan más fuertes no significa que estés fallando. Significa que tu mente está agotada de estar en alerta todo el tiempo. Entre más intentas controlarlos, más se activan, y por eso terminas sin ánimo, triste y con miedo. No es falta de amor, no es debilidad. Es cansancio emocional. Y quiero que sepas algo con claridad: esto se puede trabajar No tienes que resignarte a vivir así. Me encantaría que podamos hacer una valoración inicial, para escucharte con calma, entender bien tu historia y acompañarte con herramientas que realmente te ayuden a recuperar tranquilidad. Es un espacio seguro, sin juicios, solo para ti. Mereces paz mental, descanso y volver a disfrutar tu vida sin miedo Cuando quieras, lo agendamos. Estoy aquí.


Hola apreciad@, la recomendación es iniciar terapia con acompañamiento constante URGENTE, es decir, tu ya lo has intentado y por ello tu mensaje se entiende, pero si tu lo quieres realizar sol@ será mucho más difícil, en psicología trabajamos con técnicas terapéuticas científicamente comprobadas, por lo que es indispensable el que consultes e inicies tratamiento. Te invito para que realicemos este acompañamiento junt@s, puedes realizar tu asentamiento de manera presencial en el sur de cali, o también atención virtual. No tienes que pasar por esto tu sol@!


Hola, gracias por abrir tu corazón con tanta honestidad. Lo que describes se parece mucho a un patrón frecuente en el TOC: pensamientos intrusivos “horribles” que aparecen justo contra la persona que más amas, generan ansiedad intensa, culpa y tristeza… y entre más intentas controlarlos, más fuerza toman. Esto no te hace una mala esposa ni significa que quieras hacerle daño a tu esposo. Al contrario: el hecho de que te angustien tanto y busques ayuda suele indicar que son pensamientos no deseados (egodistónicos), típicos del TOC. El TOC funciona como una “alarma” exagerada que te empuja a buscar certeza total (“¿y si soy capaz?”, “¿y si pasa algo?”), y esa lucha (pelear el pensamiento, revisarlo, buscar seguridad, intentar ignorarlo) termina manteniendo el ciclo. Algo clave: tener un pensamiento no es una intención, ni una señal de que vaya a ocurrir. Es un evento mental. El problema es la ansiedad que lo acompaña y la necesidad de eliminarlo. En terapia, esto se trabaja muy bien con enfoque cognitivo-conductual y especialmente con Exposición y Prevención de Respuesta (EPR), además de herramientas para regulación del sistema nervioso y manejo de rumiación. La meta no es “borrar” pensamientos (porque eso casi nunca funciona), sino aprender a no engancharte con ellos y recuperar calma y funcionamiento en tu vida personal y profesional. Como primer paso práctico, una frase que ayuda a cortar el ciclo es: “Esto es un pensamiento intrusivo/TOC, no una realidad. No necesito resolverlo ahora.” Y luego volver a una acción concreta (respirar lento, anclarte al cuerpo, retomar una tarea pequeña). Por cómo lo describes (afectación emocional, ánimo, funcionamiento), te recomendaría buscar acompañamiento profesional cuanto antes, porque cuando el TOC se atiende con el enfoque correcto, suele mejorar de forma significativa. No estás sola. Esto tiene tratamiento y salida. Bendiciones.


Hola… de verdad gracias por atreverte a contar algo tan delicado. Por lo que describes, parecen pensamientos intrusivos: aparecen sin que los busques y además van en contra de lo que sientes por tu esposo. El hecho de que te causen culpa y tristeza, dice mucho, esto no habla de falta de amor, sino de ansiedad. Pensar algo no equivale a querer hacerlo. También es muy común que, cuando intentamos bloquear o “pelear” un pensamiento, este regrese con más fuerza. No es que no puedas controlarte, es que la mente funciona así bajo estrés. Si esto ya está afectando tu ánimo, tu relación y tu trabajo, sería importante buscar acompañamiento profesional. En terapia se puede evaluar con claridad lo que está pasando y trabajar estrategias específicas para que los pensamientos pierdan fuerza y dejen de dominar tu día a día. No tienes que cargar esto sola, pedir ayuda es un paso muy valiente.


Hola. Sé lo tormentoso que pueden ser esos pensamientos, que son recurrentes y usualmente son dirigidos a ideas que ponen en riesgo tus valores o como es tu caso tus seres queridos, y la fuerza que van tomando conforme al tiempo va pasando, se vuelven más molestos hasta el punto que empiezan a interferir en tus relaciones personales. Creo que ya has llegado a este punto. Lo bueno es que existen diversas técnicas psicológicas que te pueden ayudar a manejar esto, a que tomes el control de tus pensamientos, aprendas a sortearlos y recuperes y vuelvas a tener contacto con lo que es importante para tu vida. Sería un gusto acompañarte en este proceso.


Gracias por confiar algo tan delicado. Lo que estás describiendo es mucho más común de lo que crees, aunque casi nadie lo dice en voz alta por miedo o culpa. Tener pensamientos intrusivos NO significa que quieras hacer daño ni que ames menos a tu esposo. Los pensamientos NO son intenciones. Los pensamientos NO son deseos. Lo que describes son pensamientos intrusivos obsesivos, que suelen aparecer en cuadros de ansiedad. Aparecen sin que los quieras. Van en contra de tus valores. Te generan culpa, miedo y ansiedad. El cerebro ansioso interpreta el pensamiento como una amenaza. Entonces intenta “resolverlo” o “bloquearlo”. Pero al intentar bloquearlo… lo refuerza. Si quieres puedo ayudarte con tu padecimiento.


Lo que refieres es importante y no debes cargarlo sola, la ayuda profesional en salud mental ayuda a gestionar efectivamente esas afectaciones generadas por distorsiones cognitivas o pensamientos intrusivos ya que no se tratan de ti y hay alternativas basadas en evidencia que tienen buenos resultados con el respectivo acompañamiento.


Un cordial saludo apreciada consultante, dado que estos pensamientos ya estan fuera de control, te recomiendo buscar un profesional que te apoye para no luchar contra ellos, sino buscar la raíz de estos para dar el manejo adecuado. Te recomiendo terapia Cognitiva Conductual.


Hola. Gracias por compartir algo tan difícil. Lo que describes es más común de lo que parece cuando aparecen pensamientos intrusivos: ideas que van en contra de lo que realmente sentimos o valoramos. El hecho de que te generen culpa, ansiedad y tristeza suele indicar precisamente que no reflejan lo que deseas, sino que tu mente se ha quedado atrapada intentando controlarlos. Algunas cosas prácticas que pueden ayudarte: • No intentes pelear o eliminar el pensamiento. Cuando luchamos contra él, suele volverse más fuerte. • Reconócelo como un “pensamiento intrusivo” y déjalo pasar sin analizarlo ni buscarle significado. • Evita comprobar constantemente si amas o no a tu esposo; esa revisión mantiene el ciclo de ansiedad. • Lleva tu atención a lo que estás haciendo en el momento (actividad, conversación, tarea). La mente necesita aprender a no engancharse con ese contenido. Cuando estos pensamientos llevan tiempo y están afectando tu bienestar, es muy importante trabajarlos en terapia. Existen herramientas específicas para aprender a relacionarte de otra manera con ellos y recuperar tranquilidad en tu vida y en tu relación. Mara Sofía Orozco Martelo Psicóloga – Magíster en Desarrollo Social Atención presencial en Cartagena y virtual en toda Colombia y países hispanohablantes.


Hola! Entiendo lo difícil que puede resultar esta situación. Los pensamientos intrusivos juegan en contra nuestra cuando peleamos contra ellos. Entre más luches o trates de ignorarlos, más fuertes se van a volver. Lo importante es que ya los tienes identificados. Apenas llegue uno, "míralo de frente" acepta que está ahí, verbalízalo y escríbelo: Ese ejercicio le resta poder. Con el tiempo, este ejercicio se convertirá en un hábito y te será de gran ayuda. Espero te sirva :)


Los pensamientos intrusivos tienen una ganancia, una razón de ser emocional. Esas ganancias se deben tramitar en un proceso terapéutico para investigarlas profundamente desde la emocionalidad. Con este camino, también se descubre aspectos desconocidos de su mismidad. La invito a mi consultorio para que realice este proceso conmigo


Lo que describes es muy compatible con TOC de contenido agresivo: son pensamientos intrusivos que van en contra de lo que sientes (amas a tu esposo), por eso generan tanta culpa y ansiedad. No reflejan lo que quieres hacer ni quién eres, y tratar de bloquearlos suele hacer que aparezcan más. Esto tiene tratamiento y puede mejorar mucho. Si quieres, en sesión puedo ayudarte a entender este proceso y a reducir esos pensamientos sin que controlen tu vida. Agenda tu cita.


Gracias por compartir lo que estás viviendo. Los pensamientos intrusivos que mencionas pueden ser muy angustiantes, especialmente cuando aparecen dirigidos hacia alguien que amas. Es importante entender que estos pensamientos no hablan de tus deseos ni de tu intención, sino del nivel de ansiedad que estás experimentando. Son pensamientos automáticos que aparecen sin que tú los elijas y que, al tratar de bloquearlos o pelear con ellos, se vuelven más intensos. Cuando intentas controlarlos, analizarlos o comprobar “por qué aparecen”, el cerebro los interpreta como importantes y los trae con más fuerza. Esto genera culpa, tristeza y la sensación de que estás perdiendo el control, aunque en realidad lo que está ocurriendo es un ciclo de ansiedad muy conocido y tratable. El hecho de que ames a tu esposo, que tengas una familia estable y que estos pensamientos te generen malestar es justamente la evidencia de que no representan un peligro. Son pensamientos intrusivos, no intenciones. Y aunque se sienten muy reales, no definen quién eres ni lo que sientes. Este tipo de síntomas puede aparecer tanto en cuadros de ansiedad como en formas de TOC centradas en el miedo a dañar o perder a alguien querido. En ambos casos, la terapia cognitivo‑conductual ofrece herramientas claras para disminuir la intensidad de los pensamientos, reducir la culpa y recuperar tranquilidad en tu vida personal y profesional. Lo más importante es que esto tiene tratamiento y no tienes que enfrentarlo sola. Con acompañamiento adecuado, los pensamientos pierden fuerza y puedes volver a sentirte en paz contigo misma y con tu relación.


Hola. Gracias por compartir lo que estás viviendo. Quiero empezar diciéndote que el sufrimiento que describes es real y que no estás sola. Es comprensible que te sientas angustiada cuando aparecen pensamientos que van completamente en contra de lo que más valoras: tu esposo y tu familia. Desde la Terapia Cognitivo-Conductual, este tipo de pensamientos pueden corresponder a **pensamientos intrusivos**, es decir, ideas, imágenes o impulsos que aparecen de forma involuntaria, generan un intenso malestar y suelen ser contrarios a los valores y deseos de la persona. Un aspecto muy importante es que **el hecho de que un pensamiento exista no significa que represente una intención, un deseo o una acción futura**. De hecho, el profundo miedo, la culpa y el rechazo que experimentas hacia esos pensamientos indican que son egodistónicos, es decir, incompatibles con quien eres y con lo que realmente deseas. Es muy frecuente que, al intentar eliminarlos, discutir con ellos, buscar tranquilidad o comprobar que nunca actuarás de esa manera, los pensamientos regresen con mayor intensidad. Esto ocurre porque la ansiedad mantiene un ciclo en el que cuanto más luchamos contra el pensamiento, más relevante parece volverse para nuestro cerebro. La buena noticia es que este problema **tiene tratamiento**. La Terapia Cognitivo-Conductual, especialmente mediante técnicas como la **Exposición con Prevención de Respuesta (EPR)** cuando está indicada, ha demostrado una alta eficacia para reducir la ansiedad, romper el ciclo de los pensamientos intrusivos y ayudar a que recuperes tu tranquilidad sin necesidad de seguir luchando contra ellos. Dado que mencionas que los síntomas llevan dos años, han aumentado con el tiempo y ya están afectando tu vida personal, familiar y laboral, considero importante realizar una valoración psicológica lo antes posible para establecer un plan de intervención adecuado y descartar la presencia de un trastorno obsesivo-compulsivo u otra condición relacionada. Si deseas un acompañamiento profesional, con gusto puedo ayudarte mediante un proceso de psicoterapia con enfoque **Cognitivo-Conductual**, basado en la evidencia científica. Atiendo de manera **virtual a pacientes de cualquier ciudad de Colombia y del exterior**, así como **presencialmente en Santa Marta**, diseñando un tratamiento personalizado para ayudarte a recuperar la tranquilidad, disminuir la ansiedad y volver a disfrutar de tu vida y de tu familia.


Hola como estas es importante valorarte y mirar porque y de donde salieron estos pensamientos y realizar terapia acompañada de un seguimiento y tratamiento psiquiátrico a la vez que erradique estos pensamientos si deseas te puedo ayudar agenda tu cita en mi perfil Dr Beatriz Gomez Gomez


Lo que describe es compatible con pensamientos intrusivos: ideas no deseadas que suelen generar un intenso malestar precisamente porque van en contra de lo que la persona valora. El hecho de que le produzcan ansiedad, culpa y que intente detenerlos puede hacer que aparezcan con más frecuencia. Una Terapia Cognitivo-Conductual puede ayudarle a modificar la relación que tiene con esos pensamientos, en lugar de seguir luchando contra ellos.


Siento mucho lo que estas experimentando. En muchas ocasiones, este tipo de pensamientos pueden corresponder a pensamientos intrusivos, que suelen ser involuntarios, repetitivos y contrarios a los propios valores y deseos de la persona. Intentar detenerlos o luchar constantemente contra ellos suele hacer que aparezcan con más intensidad, por lo que es comprensible que sientas que cada vez son más difíciles de manejar. Sin embargo, es importante realizar una evaluación clínica completa para comprender qué está ocurriendo y ofrecerte el tratamiento más adecuado. Te recomiendo buscar atención psicológica. Existen tratamientos con muy buenos resultados para este tipo de síntomas y no tienes que enfrentarlos sola. Si en algún momento sientes que estos pensamientos dejan de ser solo ideas y aparecen deseos o impulsos de actuar sobre ellos, o temes perder el control, busca atención de urgencias de inmediato. Mientras tanto, recuerda que pedir ayuda es un paso importante y con el acompañamiento adecuado, es posible recuperar la tranquilidad y tu calidad de vida.


Es necesario hablar de eso que le está pasando en consulta psicológica para identificar lo que los causa; y, poder hacer algo con eso. Sólo tomando consciencia de esto intrusivo -y eso sólo se logra, hablando de ello en consulta- tendrá opciones de tomar distancia al analizarlo y situarse de otra manera frente a ellos si es que llegasen a persistir.


Hola, gracias por compartir algo tan sensible. Lo que describes puede ser muy angustiante, pero es importante que sepas que tener pensamientos intrusivos no define lo que quieres ni quién eres. De hecho, el malestar y la culpa que sientes suelen indicar justamente lo contrario: que esos pensamientos van en contra de tus valores. Intentar “pelear” o bloquearlos suele hacer que aparezcan con más fuerza. En lugar de eso, en terapia se trabaja en aprender a observarlos sin darles significado ni actuar sobre ellos. Dado que está afectando tu bienestar y tu relación, sería muy recomendable iniciar un proceso psicológico (y, si es necesario, una valoración psiquiátrica). Este tipo de síntomas tiene tratamiento y puede mejorar mucho con el acompañamiento adecuado.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.