Hola tengo una hija de 2 años y medio y chupa el dedo desde que nació; de hecho en el vientre se chu
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Hola tengo una hija de 2 años y medio y chupa el dedo desde que nació; de hecho en el vientre se chupaba su brazo. Actualmente, se ha intensificado ese hábito tanto de día como de noche; ¿psicológicamente se podría abordar este tema?
Hola, buenos días! por supuesto que se puede evaluar y abordar desde la Psicología este comportamiento, dado que hay muchos aspectos que pueden estar relacionados con esta conducta, así mismo, de acuerdo con la evaluación se brindan herramientas para las personas cuidadoras.
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Hola, claro que si desde lo psicólogico se puede abordar el tema, lo más importante es reconocer en que momento tu hija utiliza esa acción ( es una acción de autoregulación), brindarle nuevos recursos y acompañar en este proceso de crecimiento, si deseas las puedo acompañar en este proceso
Hola, gracias por compartir tu inquietud y por la confianza al trasmitirnos esta inquietud.
En la primera infancia, chuparse el dedo suele ser una conducta de autorregulación y búsqueda de seguridad, algo frecuente y esperable a esta edad. No obstante, cuándo el hábito se intensifica y se mantiene tanto de día como de noche, puede estar cumpliendo una función emocional más marcada, como ayudarle a manejar tensión, cambios o la necesidad de calma.
Desde la psicología clínica infantil, este tipo de conductas se trabajan de forma cuidadosa y respetuosa, comprendiendo qué necesita la niña y acompañando a la familia en el proceso.
Si el hábito persiste o genera preocupación, una valoración psicológica es una buena opción, ya que permite identificar la función de la conducta y orientar estrategias adecuadas para su bienestar emocional.
En la primera infancia, chuparse el dedo suele ser una conducta de autorregulación y búsqueda de seguridad, algo frecuente y esperable a esta edad. No obstante, cuándo el hábito se intensifica y se mantiene tanto de día como de noche, puede estar cumpliendo una función emocional más marcada, como ayudarle a manejar tensión, cambios o la necesidad de calma.
Desde la psicología clínica infantil, este tipo de conductas se trabajan de forma cuidadosa y respetuosa, comprendiendo qué necesita la niña y acompañando a la familia en el proceso.
Si el hábito persiste o genera preocupación, una valoración psicológica es una buena opción, ya que permite identificar la función de la conducta y orientar estrategias adecuadas para su bienestar emocional.
Hola!!
Entiendo tu preocupación; cuando se trata de nuestros hijos es muy natural preguntarnos si ciertos comportamientos pueden ser un problema y querer hacer lo mejor para ellos.
Desde una mirada psicológica, es importante saber que no hay conductas “problemáticas” por sí mismas. Más bien, necesitamos comprender en qué contextos aparece el hábito de chuparse el dedo y qué función cumple para tu hija. Por ejemplo, puede hacerlo cuando se siente cansada, insegura, frente a situaciones nuevas, o también en momentos de calma y autorregulación. En muchos niños pequeños, chuparse el dedo cumple una función de consuelo o regulación emocional.
También es relevante observar qué ocurre alrededor de esa conducta: cómo reaccionan los adultos, si recibe atención, correcciones o intentos de quitarle el hábito, ya que estas respuestas pueden influir en que el comportamiento se mantenga o se intensifique. La frecuencia y duración del hábito también nos da información valiosa.
Con una evaluación adecuada de estos aspectos, es posible acompañarte con orientaciones respetuosas del desarrollo infantil, enfocadas en fortalecer otras formas de regulación emocional y seguridad, sin forzar ni generar malestar innecesario en la niña.
Si lo deseas, un proceso de orientación psicológica puede ayudarte a comprender mejor este comportamiento y decidir cómo abordarlo de manera tranquila y coherente con las necesidades de tu hija.
Si quieres, en el próximo mensaje puedo ayudarte a hacer una versión un poco más breve o más orientada a invitar a consulta, según lo que suela funcionar mejor en Doctoralia.
Entiendo tu preocupación; cuando se trata de nuestros hijos es muy natural preguntarnos si ciertos comportamientos pueden ser un problema y querer hacer lo mejor para ellos.
Desde una mirada psicológica, es importante saber que no hay conductas “problemáticas” por sí mismas. Más bien, necesitamos comprender en qué contextos aparece el hábito de chuparse el dedo y qué función cumple para tu hija. Por ejemplo, puede hacerlo cuando se siente cansada, insegura, frente a situaciones nuevas, o también en momentos de calma y autorregulación. En muchos niños pequeños, chuparse el dedo cumple una función de consuelo o regulación emocional.
También es relevante observar qué ocurre alrededor de esa conducta: cómo reaccionan los adultos, si recibe atención, correcciones o intentos de quitarle el hábito, ya que estas respuestas pueden influir en que el comportamiento se mantenga o se intensifique. La frecuencia y duración del hábito también nos da información valiosa.
Con una evaluación adecuada de estos aspectos, es posible acompañarte con orientaciones respetuosas del desarrollo infantil, enfocadas en fortalecer otras formas de regulación emocional y seguridad, sin forzar ni generar malestar innecesario en la niña.
Si lo deseas, un proceso de orientación psicológica puede ayudarte a comprender mejor este comportamiento y decidir cómo abordarlo de manera tranquila y coherente con las necesidades de tu hija.
Si quieres, en el próximo mensaje puedo ayudarte a hacer una versión un poco más breve o más orientada a invitar a consulta, según lo que suela funcionar mejor en Doctoralia.
Gracias por compartir tu inquietud. Es muy valioso que observes con atención el desarrollo de tu hija y busques orientación desde el cuidado y el amor.
Chupar el dedo es un hábito bastante común en la primera infancia, y en muchos casos cumple una función de autorregulación emocional: ayuda a calmarse, a conciliar el sueño o a sentirse segura. Sin embargo, cuando este hábito se intensifica o se mantiene con frecuencia durante el día y la noche, puede ser útil explorar qué lo está sosteniendo y si hay formas más saludables de acompañar esa necesidad de consuelo.
Desde la psicología infantil, sí es posible abordar este tema de manera respetuosa y gradual. Algunas estrategias que se trabajan en consulta incluyen:
- Comprender qué situaciones o emociones pueden estar activando el hábito.
- Fortalecer otras formas de autorregulación emocional.
- Introducir recursos lúdicos o afectivos que puedan reemplazar el hábito sin generar angustia.
- Acompañar a la familia en el proceso, sin culpas ni presiones.
Cada niña y cada familia es única, por eso es importante adaptar las estrategias a su historia, su temperamento y su entorno.
Si deseas un espacio para conversar con más detalle sobre este tema y recibir orientación personalizada, estaré encantado de acompañarte.
Puedes agendar una consulta psicológica conmigo cuando lo desees. Estoy aquí para apoyarte a ti y a tu hija.
Chupar el dedo es un hábito bastante común en la primera infancia, y en muchos casos cumple una función de autorregulación emocional: ayuda a calmarse, a conciliar el sueño o a sentirse segura. Sin embargo, cuando este hábito se intensifica o se mantiene con frecuencia durante el día y la noche, puede ser útil explorar qué lo está sosteniendo y si hay formas más saludables de acompañar esa necesidad de consuelo.
Desde la psicología infantil, sí es posible abordar este tema de manera respetuosa y gradual. Algunas estrategias que se trabajan en consulta incluyen:
- Comprender qué situaciones o emociones pueden estar activando el hábito.
- Fortalecer otras formas de autorregulación emocional.
- Introducir recursos lúdicos o afectivos que puedan reemplazar el hábito sin generar angustia.
- Acompañar a la familia en el proceso, sin culpas ni presiones.
Cada niña y cada familia es única, por eso es importante adaptar las estrategias a su historia, su temperamento y su entorno.
Si deseas un espacio para conversar con más detalle sobre este tema y recibir orientación personalizada, estaré encantado de acompañarte.
Puedes agendar una consulta psicológica conmigo cuando lo desees. Estoy aquí para apoyarte a ti y a tu hija.
Gracias por compartir tu preocupación... A los dos años y medio, chuparse el dedo es como un ritual común entre los pequeños, suele ser un intento de encontrar calma y un refugio en momentos de incertidumbre.
Que el hábito se haya intensificado puede indicar que tu hija está atravesando cambios o nuevas demandas emocionales, y el dedo funciona como una forma de tranquilizarse. En esta etapa no se recomienda corregirlo de manera brusca, ya que la presión puede aumentar la ansiedad y reforzar la conducta.
Desde la psicología sí puede abordarse, acompañando a los cuidadores para comprender qué está ocurriendo y favorecer otras formas de contención emocional. Si más adelante el hábito persiste o genera preocupación, un acompañamiento psicológico infantil puede ser de gran ayuda.
Que el hábito se haya intensificado puede indicar que tu hija está atravesando cambios o nuevas demandas emocionales, y el dedo funciona como una forma de tranquilizarse. En esta etapa no se recomienda corregirlo de manera brusca, ya que la presión puede aumentar la ansiedad y reforzar la conducta.
Desde la psicología sí puede abordarse, acompañando a los cuidadores para comprender qué está ocurriendo y favorecer otras formas de contención emocional. Si más adelante el hábito persiste o genera preocupación, un acompañamiento psicológico infantil puede ser de gran ayuda.
¡Hola! entiendo la ansiedad de saber que esta conducta de tu hija a aumentado.
Desde la psicología se podría observar que tu hijita trata de regularse emocionalmente y por ello se chucha su dedo. Sin embargo, es importante analizar y tener más información para poder crear estrategias psicológicas más efectivas y corroborar que esta sea la hipótesis correcta.
Tips que te pueden ayudar antes de la valoración y tratamiento por psicología.
1. ENTENDER LOS DETONANTES: Identificar en que momentos del día se intensifica la conducta y si hay algunos contextos repetitivos que lleven a la conducta. (Probablemente, cuando chupa más su dedo, está buscando mayor seguridad).
2. CAMBIAR EL APEGO EMOCIONAL No decirle a tu hija que está mal, podrías decirle "el dedito le gustaría hacer otra cosa, como jugar". Podrías ofrecerle un juego sensorial donde use sus manos e irle reemplazando el objeto de apego por un muñequito que siempre la acompañe.
3. Una vez identifiques el primer paso, por ejemplo, hallaste que le da ansiedad al sentirse sola. Podrías usar esa observación para validar sus sentimientos ej: "Me he dado cuenta de que no te gusta sentirte solita, yo te entiendo. Te voy a dar este muñequito para que te sientas acompañada". Y adicional a esto la podrías abrazar, reforzando su seguridad(recuerda que este es un ejemplo hipotético, lo que le digas dependerá de las observaciones que hayas hecho).
Espero estas estrategías te sean de ayuda, si sientes que no puedes manejarlo tu sola puedes contar con apoyo psicológico.
Un abrazo,
Yinnet Vanegas
Psicoterapeuta
Desde la psicología se podría observar que tu hijita trata de regularse emocionalmente y por ello se chucha su dedo. Sin embargo, es importante analizar y tener más información para poder crear estrategias psicológicas más efectivas y corroborar que esta sea la hipótesis correcta.
Tips que te pueden ayudar antes de la valoración y tratamiento por psicología.
1. ENTENDER LOS DETONANTES: Identificar en que momentos del día se intensifica la conducta y si hay algunos contextos repetitivos que lleven a la conducta. (Probablemente, cuando chupa más su dedo, está buscando mayor seguridad).
2. CAMBIAR EL APEGO EMOCIONAL No decirle a tu hija que está mal, podrías decirle "el dedito le gustaría hacer otra cosa, como jugar". Podrías ofrecerle un juego sensorial donde use sus manos e irle reemplazando el objeto de apego por un muñequito que siempre la acompañe.
3. Una vez identifiques el primer paso, por ejemplo, hallaste que le da ansiedad al sentirse sola. Podrías usar esa observación para validar sus sentimientos ej: "Me he dado cuenta de que no te gusta sentirte solita, yo te entiendo. Te voy a dar este muñequito para que te sientas acompañada". Y adicional a esto la podrías abrazar, reforzando su seguridad(recuerda que este es un ejemplo hipotético, lo que le digas dependerá de las observaciones que hayas hecho).
Espero estas estrategías te sean de ayuda, si sientes que no puedes manejarlo tu sola puedes contar con apoyo psicológico.
Un abrazo,
Yinnet Vanegas
Psicoterapeuta
Si, psicológicamente se puede abordar este tema, pero es importante saber que a este edad este comportamiento sigue siendo normal y esperado, es una forma de autorregulación. Si ha aumentado este comportamiento puede deberse a un aumento en la necesidad de regulación los cuales podrían estar asociados a cambios de acuerdo a su crecimiento u otros temas. Te recomiendo analizar y tomar nota en qué momentos del día es más frecuente, esto es lo principal para continuar con un abordaje más especifico como la sustitución progresiva con alternativas de autorregulación.
En resumen, es un comportamiento esperado para la edad, el cual es una forma de autorregularse, por lo que es mucho más importante enfocarnos es entender qué emoción está regulando y cómo acompañarla.
Espero te sirva, un abrazo.
En resumen, es un comportamiento esperado para la edad, el cual es una forma de autorregularse, por lo que es mucho más importante enfocarnos es entender qué emoción está regulando y cómo acompañarla.
Espero te sirva, un abrazo.
A los 2 años y medio es un comportamiento normal.
Chuparse el dedo es una forma natural de calmarse y sentirse segura, incluso desde el vientre.
Que se haya intensificado puede deberse a:
*Cansancio, sueño o aburrimiento
*Mayor necesidad de consuelo
*Cambios en rutinas o emociones que aún no sabe expresar
Qué sí hacer:
*Acompañar con más contacto físico y rutinas estables
*Ofrecer objetos de apego (muñeco, manta)
*Observar en qué momentos lo hace
No es un problema psicológico; es una etapa que se acompaña
Chuparse el dedo es una forma natural de calmarse y sentirse segura, incluso desde el vientre.
Que se haya intensificado puede deberse a:
*Cansancio, sueño o aburrimiento
*Mayor necesidad de consuelo
*Cambios en rutinas o emociones que aún no sabe expresar
Qué sí hacer:
*Acompañar con más contacto físico y rutinas estables
*Ofrecer objetos de apego (muñeco, manta)
*Observar en qué momentos lo hace
No es un problema psicológico; es una etapa que se acompaña
El chuparse el dedos se puede trabajar a nivel psicológico identificando los factores, eventos o situaciones que desencadenan conflicto o estrés, inseguridad o ansiedad entre otros. De igual forma, a partir de lo anterior generar conductas tanto que alivian el estrés o que le impiden la conducta se dé. Puede ser terapia conductual.
Holaaaaa, excelente pregunta! Ver que un hábito se intensifica suele ser una señal de que algo en el mundo interno de la niña está buscando una vía de escape o de consuelo. Desde la psicología, la respuesta es un sí rotundo: este tema se puede y, en muchos casos, se debe abordar, pero no desde la prohibición, sino desde la comprensión.
Aquí te comparto un poco de luz sobre lo que está pasando con tu niña:
Su "refugio" seguro: El hecho de que se chupara el brazo desde el vientre nos indica que para ella es un mecanismo de autorregulación muy arraigado. Es su forma de decirse a sí misma "todo está bien".
¿Por qué se intensifica ahora? A los dos años y medio, los niños atraviesan hitos del desarrollo importantes (el lenguaje, la independencia, posibles cambios de rutina). Si el hábito ha aumentado, es probable que esté sintiendo más ansiedad, cansancio o necesidad de seguridad de la que puede expresar con palabras.
El enfoque psicológico: En consulta no nos centramos solo en "quitar el dedo" (que suele generar más estrés), sino en descubrir qué está tratando de calmar ella con ese hábito. Trabajamos con ustedes, los padres, para identificar esos detonantes y enseñarle a la niña nuevas formas de gestionar sus emociones, usando el juego y técnicas de apego seguro.
Mi consejo es no regañarla ni poner sustancias en su dedo, ya que esto podría aumentar su angustia. Es un proceso de acompañamiento donde convertimos esa necesidad de "succión" en una seguridad emocional que ella misma pueda manejar de otra manera.
Si sientes que este hábito está afectando su día a día o te preocupa su desarrollo dental, sería ideal tener una sesión de orientación para brindarte herramientas prácticas y entender qué nos está queriendo decir tu hija a través de su conducta.
Un abrazo y mucha paciencia, estás haciendo un buen trabajo al observar estos detalles.
Aquí te comparto un poco de luz sobre lo que está pasando con tu niña:
Su "refugio" seguro: El hecho de que se chupara el brazo desde el vientre nos indica que para ella es un mecanismo de autorregulación muy arraigado. Es su forma de decirse a sí misma "todo está bien".
¿Por qué se intensifica ahora? A los dos años y medio, los niños atraviesan hitos del desarrollo importantes (el lenguaje, la independencia, posibles cambios de rutina). Si el hábito ha aumentado, es probable que esté sintiendo más ansiedad, cansancio o necesidad de seguridad de la que puede expresar con palabras.
El enfoque psicológico: En consulta no nos centramos solo en "quitar el dedo" (que suele generar más estrés), sino en descubrir qué está tratando de calmar ella con ese hábito. Trabajamos con ustedes, los padres, para identificar esos detonantes y enseñarle a la niña nuevas formas de gestionar sus emociones, usando el juego y técnicas de apego seguro.
Mi consejo es no regañarla ni poner sustancias en su dedo, ya que esto podría aumentar su angustia. Es un proceso de acompañamiento donde convertimos esa necesidad de "succión" en una seguridad emocional que ella misma pueda manejar de otra manera.
Si sientes que este hábito está afectando su día a día o te preocupa su desarrollo dental, sería ideal tener una sesión de orientación para brindarte herramientas prácticas y entender qué nos está queriendo decir tu hija a través de su conducta.
Un abrazo y mucha paciencia, estás haciendo un buen trabajo al observar estos detalles.
Hola! como vas?
Sí, psicológicamente sí se puede abordar, y es importante hacerlo sin alarmarse ni castigarla. A los 2 años y medio, chupar el dedo suele ser una conducta de autorregulación emocional: le ayuda a calmarse, sentirse segura o conciliar el sueño. No es un problema en sí mismo, pero cuando el hábito se intensifica, suele indicar que la niña está usando ese recurso para manejar alguna incomodidad (cansancio, cambios, ansiedad por separación, estimulación excesiva, etc.).
entonces no hay por que alarmarse, te dejo algunas recomendaciones al respecto:
- Evitar regaños o castigos
- brindar rutinas a las que se vaya acostumbrando y espacios de calma
- Reconocerle como positivo cuando usa otras formas de tranquilizarse
Espero esto pueda ayudarte! :D
Sí, psicológicamente sí se puede abordar, y es importante hacerlo sin alarmarse ni castigarla. A los 2 años y medio, chupar el dedo suele ser una conducta de autorregulación emocional: le ayuda a calmarse, sentirse segura o conciliar el sueño. No es un problema en sí mismo, pero cuando el hábito se intensifica, suele indicar que la niña está usando ese recurso para manejar alguna incomodidad (cansancio, cambios, ansiedad por separación, estimulación excesiva, etc.).
entonces no hay por que alarmarse, te dejo algunas recomendaciones al respecto:
- Evitar regaños o castigos
- brindar rutinas a las que se vaya acostumbrando y espacios de calma
- Reconocerle como positivo cuando usa otras formas de tranquilizarse
Espero esto pueda ayudarte! :D
Hola, esta conducta normalmente suele estar aosciada a formas de regulación emocional que descubrimos, es absolutamente normal y no representa un problema siempre y cuando pueda ir reemplazandose la conducta, por ejemplo puedes untarle el dedo de algun sabor que no le guste o intentar en la medida de lo posible no permitir que lo haga. Así con el pasar de los días se irá desapareciendo la conducta.
A esta edad, chuparse el dedo es una conducta de autorregulación emocional. Para ella, es su herramienta principal para calmarse, sentirse segura o conciliar el sueño.
Desde la psicología, se puede y se debe abordar, pero no desde la prohibición (que genera más ansiedad), sino identificando la causa:
Identificar disparadores: Observar si lo hace por aburrimiento, cansancio o inseguridad ante cambios.
Sustitución sensorial: En lugar de regaños, se ofrecen alternativas que le den la misma calma (juguetes sensoriales, acompañamiento emocional).
Prevención de malformaciones: A los 2 años y medio, es el momento ideal para intervenir antes de que afecte el paladar o la dentición.
En Mentalroad podemos orientarte con pautas de crianza respetuosa para retirar el hábito sin traumas:
Presencial: En nuestra sede de Barranquilla.
Virtual: Si prefieres la consulta desde casa.
Desde la psicología, se puede y se debe abordar, pero no desde la prohibición (que genera más ansiedad), sino identificando la causa:
Identificar disparadores: Observar si lo hace por aburrimiento, cansancio o inseguridad ante cambios.
Sustitución sensorial: En lugar de regaños, se ofrecen alternativas que le den la misma calma (juguetes sensoriales, acompañamiento emocional).
Prevención de malformaciones: A los 2 años y medio, es el momento ideal para intervenir antes de que afecte el paladar o la dentición.
En Mentalroad podemos orientarte con pautas de crianza respetuosa para retirar el hábito sin traumas:
Presencial: En nuestra sede de Barranquilla.
Virtual: Si prefieres la consulta desde casa.
Hola mamá,lo primero que quiero decirte es que respires profundo: lo que describes es una de las conductas de autorregulación más comunes en la infancia temprana. El hecho de que lo hiciera desde el útero nos indica que para ella es un mecanismo biológico y emocional de consuelo muy arraigado. No es un "vicio" ni una "maña", es su herramienta principal para sentirse segura. Desde la psicología, no buscamos "quitar el dedo" a la fuerza, sino sustituir la función que el dedo cumple.Lo primero que hay que hacer es identificar en que momentos realiza el ejercicio de chuparse el dedo y la frecuencia, y en esos momentos puedes realizar un masaje suave en sus manos o darle un abrazo fuerte que ella sienta tu cariño y amor lo que le ayudara a calmar, otra actividad que puedes hacer es mantener sus manos ocupadas y si esto no funciona y continua , lo ideal es que iniciemos un proceso psicologico para poder controlar su ansiedad. No lo olvides cuentas conmigo
hola, efectivamente la terapia sería no para la hija, sería para los padres, para psicoeducarlos sobre el tema, pero si tiene un manejo especial sobre su hábito.
A los 2 años y medio, chuparse el dedo suele ser una conducta normal del desarrollo. En muchos niños cumple una función de autorregulación emocional (calmarse, dormirse, manejar ansiedad). No se trata tanto de eliminar el hábito, sino de comprender qué necesidad está cubriendo.
Conviene consultar si el hábito se intensifica, aparece ante cambios importantes o genera preocupación familiar. En orientación psicológica trabajamos con los padres para fortalecer la regulación emocional y prevenir que la conducta se mantenga en el tiempo.
Una consulta a tiempo permite acompañar el proceso con tranquilidad y sin forzar al niño.
Conviene consultar si el hábito se intensifica, aparece ante cambios importantes o genera preocupación familiar. En orientación psicológica trabajamos con los padres para fortalecer la regulación emocional y prevenir que la conducta se mantenga en el tiempo.
Una consulta a tiempo permite acompañar el proceso con tranquilidad y sin forzar al niño.
Si, psicológicamente se puede y se debe abordar, pero desde una mirada tranquila, preventiva y sin patologizar. A los 2 años y medio, "chuparse el dedo" no es un problema en sí mismo; es una conducta de autorregulación emocional. El que lo venga realizando desde el vientre puede ser un indicador de alta sensibilidad sensorial y no un trastorno.
¡Hola! Es totalmente comprensible tu inquietud. Desde la psicología, el hábito de succionar el dedo a esta edad suele ser una herramienta de autorregulación emocional; es decir, la forma en que tu niña busca calma o seguridad ante el cansancio, el aburrimiento o el estrés.
Efectivamente, este tema sí se puede abordar desde la psicología. El enfoque no sería 'quitarle el hábito' a la fuerza, sino entender qué necesidad emocional está comunicando y brindarle nuevas herramientas para gestionar sus emociones. Intervenir a tiempo ayuda a prevenir efectos en su desarrollo dental y en su seguridad personal.
Cada niño es un mundo único. Si deseas que revisemos juntas el contexto de tu hija para encontrar estrategias personalizadas que le brinden bienestar, te invito a que agendes una consulta conmigo. ¡Será un gusto apoyarlos!
Efectivamente, este tema sí se puede abordar desde la psicología. El enfoque no sería 'quitarle el hábito' a la fuerza, sino entender qué necesidad emocional está comunicando y brindarle nuevas herramientas para gestionar sus emociones. Intervenir a tiempo ayuda a prevenir efectos en su desarrollo dental y en su seguridad personal.
Cada niño es un mundo único. Si deseas que revisemos juntas el contexto de tu hija para encontrar estrategias personalizadas que le brinden bienestar, te invito a que agendes una consulta conmigo. ¡Será un gusto apoyarlos!
¡Hola! Gracias por compartir tu preocupación. Definitivamente, el hábito de chuparse el dedo en niños pequeños es un tema que se puede abordar desde la psicología.
Es muy común que los bebés y niños pequeños se chupen el dedo o el pulgar, ya que les proporciona consuelo y seguridad, incluso desde el vientre materno, como mencionas. A esta edad, puede ser una estrategia para regular sus emociones, calmarse o manejar el estrés. Sin embargo, cuando se intensifica y persiste, podemos explorar qué puede estar sucediendo.
Desde una perspectiva psicológica, podríamos investigar si hay algún cambio reciente en su entorno, si está experimentando alguna ansiedad, si busca mayor seguridad, o si simplemente es un hábito que se ha arraigado. No es algo de lo que preocuparse en exceso de inmediato, pero sí es un buen momento para observarlo y entenderlo.
Me gustaría invitarte a una sesión de 30 minutos sin costo. Así podremos conversar en detalle sobre la situación de tu hija, entender mejor el contexto y ver cómo la psicología puede ofrecer herramientas y estrategias para acompañarla en este proceso. ¡Estoy aquí para ayudarte!
Un saludo,
Es muy común que los bebés y niños pequeños se chupen el dedo o el pulgar, ya que les proporciona consuelo y seguridad, incluso desde el vientre materno, como mencionas. A esta edad, puede ser una estrategia para regular sus emociones, calmarse o manejar el estrés. Sin embargo, cuando se intensifica y persiste, podemos explorar qué puede estar sucediendo.
Desde una perspectiva psicológica, podríamos investigar si hay algún cambio reciente en su entorno, si está experimentando alguna ansiedad, si busca mayor seguridad, o si simplemente es un hábito que se ha arraigado. No es algo de lo que preocuparse en exceso de inmediato, pero sí es un buen momento para observarlo y entenderlo.
Me gustaría invitarte a una sesión de 30 minutos sin costo. Así podremos conversar en detalle sobre la situación de tu hija, entender mejor el contexto y ver cómo la psicología puede ofrecer herramientas y estrategias para acompañarla en este proceso. ¡Estoy aquí para ayudarte!
Un saludo,
Hola. En primer lugar hay que decir que la conducta de chuparse el dedo es normal en los primeros años de vida, tiene el propósito de regularse emocionalmente, de calmarse, relajarse. La lógica de esto es observar si en su medio existen algún tipo de tensiones que puedan explicar el aumento en la frecuencia y/o intensidad de la conducta: tensiones familares, o el centro infantil si es que ya asiste, y por supuesto intervenir sobre ellas. Es importante no tratar de extinguir la conducta con castigos, sustancias amargas etc, un psicólogo puede ayudarte a examinar la situación de manera amplia para encontrar el área a intervenir.
Hola. Sí, es posible el abordaje de esa problemática (es bastante común y no suele ser algo "grave"). Te recomiendo consultar con un especialista en Psicología infantil.
Buena tarde. Es posible evaluar que patrones han establecido dicho hábito y que patrones lo sostienen y establecer uno que se considere mas apropiado. Buen día.
Hola , respondiendo a la pregunta , considero que es una conducta en parte normal de la niña, pero tambien puede ser una manifestacion de ansiedad , algo le esta afectando de manera significativa
Hola, gracias por compartirlo.
En niños pequeños, la succión (como chupar el dedo) es una conducta frecuente y esperable, especialmente en los primeros años de vida, casi que es el primer reflejo que adquieren por que lo necesitan para obtener la leche materna y también cumple una función de autorregulación, calma y seguridad. El hecho de que haya estado presente incluso desde la etapa intrauterina no indica, por sí mismo, una dificultad psicológica.
Cuando este hábito se intensifica, suele estar relacionado con momentos de mayor demanda emocional, cambios en la rutina, cansancio o necesidad de contención, más que con un problema en sí mismo. A esta edad, no se aborda desde la corrección o la eliminación directa del hábito, sino observando qué función está cumpliendo en ella. Igual tan chiquita no es recomendable iniciar procesos por psicología por lo que aún no desarrolla lenguaje comprensivo suficiente para elaborar un proceso clínico.
En niños pequeños, la succión (como chupar el dedo) es una conducta frecuente y esperable, especialmente en los primeros años de vida, casi que es el primer reflejo que adquieren por que lo necesitan para obtener la leche materna y también cumple una función de autorregulación, calma y seguridad. El hecho de que haya estado presente incluso desde la etapa intrauterina no indica, por sí mismo, una dificultad psicológica.
Cuando este hábito se intensifica, suele estar relacionado con momentos de mayor demanda emocional, cambios en la rutina, cansancio o necesidad de contención, más que con un problema en sí mismo. A esta edad, no se aborda desde la corrección o la eliminación directa del hábito, sino observando qué función está cumpliendo en ella. Igual tan chiquita no es recomendable iniciar procesos por psicología por lo que aún no desarrolla lenguaje comprensivo suficiente para elaborar un proceso clínico.
En niños pequeños, como a los 2 años y medio, chuparse el dedo es una conducta frecuente de autorregulación y consuelo, incluso puede aparecer desde el embarazo. No se considera un problema psicológico a esta edad.
Cuando el hábito se intensifica, suele estar relacionado con cansancio, necesidad de seguridad emocional o cambios en el entorno. El abordaje psicológico no busca eliminar la conducta de forma forzada, sino fortalecer otras formas de regulación emocional, evitando castigos o métodos aversivos.
En la mayoría de los casos, este hábito disminuye de manera natural con la maduración. Si persiste más adelante o se acompaña de signos de ansiedad o dificultades en el desarrollo, puede ser útil una valoración psicológica infantil para orientar a la familia.
Cuando el hábito se intensifica, suele estar relacionado con cansancio, necesidad de seguridad emocional o cambios en el entorno. El abordaje psicológico no busca eliminar la conducta de forma forzada, sino fortalecer otras formas de regulación emocional, evitando castigos o métodos aversivos.
En la mayoría de los casos, este hábito disminuye de manera natural con la maduración. Si persiste más adelante o se acompaña de signos de ansiedad o dificultades en el desarrollo, puede ser útil una valoración psicológica infantil para orientar a la familia.
Sí, se puede abordar psicológicamente. A los 2 años y medio chuparse el dedo suele ser una forma de autorregularse (calmarse, dormir, manejar frustración o separaciones). Si se intensificó, muchas veces hay cansancio, cambios de rutina, ansiedad o necesidad de seguridad.
Qué hacer (sin regaños):
Observa cuándo lo hace más (sueño, aburrimiento, frustración).
Ofrece alternativas de calma: abrazo, peluche/pañito, burbujas para soplar, cuento y rutina tranquila.
Refuerza lo positivo: “Qué bien te calmastes con el abrazo”.
Consulta si: interfiere en su día a día, hay mucha ansiedad/sueño difícil, o notas cambios dentales. En psicología infantil trabajamos regulación emocional y acompañamiento a padres para disminuir el hábito con amor y consistencia. Bendiciones.
Qué hacer (sin regaños):
Observa cuándo lo hace más (sueño, aburrimiento, frustración).
Ofrece alternativas de calma: abrazo, peluche/pañito, burbujas para soplar, cuento y rutina tranquila.
Refuerza lo positivo: “Qué bien te calmastes con el abrazo”.
Consulta si: interfiere en su día a día, hay mucha ansiedad/sueño difícil, o notas cambios dentales. En psicología infantil trabajamos regulación emocional y acompañamiento a padres para disminuir el hábito con amor y consistencia. Bendiciones.
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